viernes, 12 de noviembre de 2010

Fernando Gutierrez Barrios 2000

Jueves, 2 de noviembre de 2000




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FERNANDO GUTIERREZ BARRIOS
El gran vigilante del PRI



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CESAR GONZALEZ-CALERO



mblema del Estado omnipresente, el senador Fernando Gutiérrez Barrios pasó por ser el hombre mejor informado de México durante tres décadas. Su muerte, ocurrida el pasado lunes a causa de un infarto de miocardio, le sobrevino a los 73 años de edad, después de servir durante más de 50 al Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el poder desde 1929.



Nacido en Veracruz en 1927, Gutiérrez Barrios hizo carrera en el Ejército hasta alcanzar el grado de capitán, pero pronto fue reclutado por el Gobierno para desempeñar tareas «más políticas» y ya en 1952 entró en la cúpula de la Dirección Federal de Seguridad, el embrión de los servicios secretos mexicanos, organismo que dirigiría entre 1958 y 1970.





Entabló amistad con Fidel Castro en 1956 cuando éste conspiraba en México contra Fulgencio Batista. Y lo hizo de la mejor manera que pudo: encarcelándole junto a su hermano Raúl, al Che Guevara y a Camilo Cienfuegos. «Usted está más seguro aquí en la cárcel que en la calle, donde los sicarios de Batista pueden matarlo», le explicó al futuro líder de la Revolución cubana. Nada más conocer la noticia de su muerte, Castro envió una corona de flores al «amigo histórico de Cuba».





Gutierrez Barrios asumió como nadie la dicotomía del PRI respecto a los movimientos revolucionarios de Latinoamérica. Por una parte, fue amigo de los cubanos y miró hacia otro lado cuando los campos de entrenamiento de las guerrillas centroamericanas crecían como setas por toda la geografía mexicana. Pero al mismo tiempo, colaboró estrechamente con la CIA y reprimió con mano de hierro a los grupos insurgentes de México durante los 60 y 70, algo que las asociaciones de desaparecidos políticos no le perdonan.





Poco a poco, se fue ganando la vitola de gran vigilante del Estado priísta y la leyenda de ser el hombre mejor informado del país. En una reciente entrevista resumía así sus cualidades: «Prudencia, equilibrio emocional y vivir en un estado de alerta permanente».





Sirvió a seis presidentes, desde Miguel Alemán a Carlos Salinas de Gortari, y ocupó cargos de responsabilidad durante 33 años. Fue viceministro del Interior desde 1970 a 1982. Después se hizo cargo del Gobierno de su Veracruz natal. Salinas premió su lealtad nombrándole ministro del Interior en 1988, pero provocó su dimisión antes de concluir el sexenio, preocupado por las inquietudes presidencialistas del hombre que «sabía todo lo que había que saber de todo el mundo».





El año pasado, Gutiérrez Barrios regresó a la vida pública para pilotar el primer proceso de elección interna de un candidato presidencial del PRI. El pago por su último servicio al partido fue un acta de senador en las elecciones del pasado 2 de julio, en las que Vicente Fox dio la puntilla a un régimen que agonizaba tras 71 años de poder. El presidente electo resumió así la admiración y el rechazo que despertó el ex funcionario: «Fue un mal actor político para muchos, y para otros, alguien que contribuyó al desarrollo del país; que cada cual lo juzgue en su estilo».



Entre los secretos de Estado que desaparecen con él, quizá el mejor guardado sea el de su presunta responsabilidad en la masacre estudiantil de Tlatelolco, en 1968.



Fernando Gutiérrez Barrios, senador mexicano, nació en Veracruz en 1927 y falleció en la Ciudad de México el 30 de octubre del 2000.









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Semanario de Información y Análisis No.1252 29 de octubre de 2000







Gutiérrez Barrios, el superpolicía del sistema



A la tumba, secretos del sistema

Antonio Jáquez







Legendaria figura transexenal, vigente desde el periodo de Díaz Ordaz al de Zedillo, Fernando Gutiérrez Barrios se llevó a la tumba incontables secretos del sistema político priísta al que sirvió, en faenas policiacas y políticas de todo tipo que le valieron ser considerado uno de los líderes del bloque tradicional de poder, la nomenklatura.



Sigiloso, ligado a intereses inescrutables, con fama de duro, Gutiérrez Barrios cruzó los sótanos nacionales sin manchar su plumaje veracruzano y sin rendirle cuentas a nadie, al menos públicamente.



Intocable, se deslindó de todo aquello que podía dañar su figura, por ejemplo su relación con José Antonio Zorrilla, exjefe de la extinta Dirección Federal de Seguridad acusado del asesinato de Manuel Buendía y de servir al narcotráfico, entre muchos otros delitos que se le atribuyen.



En su libro La Herencia, Jorge G. Castañeda recoge las versiones contradictorias sobre el papel de Gutiérrez Barrios en la llegada de Zorrilla a la jefatura de la DFS. Según el expresidente Miguel de la Madrid, su secretario de Gobernación Manuel Bartlett le recomendó a Zorrilla, "a quien conocía por haber sido compañero de trabajo (en la misma dependencia)". A pregunta expresa, De la Madrid niega que haya sido Gutiérrez Barrios el que le propuso a Zorrilla para ese puesto, como afirman otras fuentes.



El ex presidente José López Portillo le contó a Castañeda que la propuesta de Zorrilla se la hizo a finales de sexenio Guillermo Rossell. "Me lo recomendó Rossell porque había sido su secretario; en ese momento yo no tenía cabeza para pensar en detalle la nominación de quién iba a ocupar ese cargo". Niega que el nombramiento haya sido acordado con el candidato De la Madrid.



Castañeda se inclina a creer que la iniciativa de colocar a Zorrilla en la DFS provino de Bartlett. "No es de extrañar que un Bartlett ya abocado a la Secretaría de Gobernación buscara arrebatarle a Gutiérrez Barrios el control de un aparato de seguridad dominado por éste durante casi un cuarto de siglo".



En cualquier caso, De la Madrid admite que tuvo una relación autónoma con Gutiérrez Barrios desde el 82, cuando éste le pidió, a través de Bartlett, que le diera una posición administrativa, pues ya estaba cansado de ser policía, y relata:



"Fue cuando nombré a Gutiérrez Barrios director de Caminos y Puentes. Siendo director Gutiérrez Barrios me veía con alguna periodicidad y me hacía evaluaciones generales de la situación política, muy bien hechas…Llevé muy buena relación con Gutiérrez Barrios, y cuando se acercó Veracruz, dije: Éste para Veracruz. Mientras estuvo de gobernador, el estado estuvo bien controladito y hubo buen gobierno…"



El mismo De la Madrid revela que desde su puesto en Caminos y Puentes, Gutiérrez Barrios, "se fue acercando a Salinas. Salinas lo oía, le hizo algunas faenas políticas".



Una de esas "faenas" la hizo en 86, cuando Salinas era secretario de Programación y Presupuesto y estaba abierta la disputa por la candidatura priísta a la Presidencia. Las patadas bajo la mesa y las insidias estaban a la orden del día. Aparece el libelo Un asesino en la Presidencia, en el que se reconstruye el episodio en que Carlos Salinas, de niño, mata en un juego a su sirvienta. Gutiérrez Barrios convence a Salinas de que el instigador probable del libelo era Bartlett, quien, en todo caso, como secretario de Gobernación tenía la obligación "de frenar jugadas traicioneras", apunta Castañeda en su libro.



Pero Salinas recompensó a medias los servicios que le prestó Gutiérrez Barrios. A su llegada al poder lo nombró secretario de Gobernación, pero en los hechos el puesto fue desempeñado por el regente Manuel Camacho o por el asesor José Córdoba Montoya y, en vísperas de la sucesión, el político veracruzano de plano lo removió.



Tras el asesinato de Luis Donaldo Colosio, Gutiérrez Barrios tuvo quizá la mayor oportunidad de su vida de convertirse en candidato a la Presidencia, pues grupos y personajes diversos sugirieron su designación. Pero Salinas lo vetó, según cuenta Castañeda en su libro sobre la sucesión.



"Sería un salto para atrás", le dijo Salinas a De la Madrid cuando éste le sugirió el nombre de Gutiérrez Barrios como candidato sustituto…











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Gutiérrez Barrios, el superpolicía del sistema

















La legitimidad de Carlos Salinas





Para marzo de 1988 y con treinta años en las ciudadelas de la inteligencia política el capitán Fernando Gutiérrez Barrios ya era dueño de mil secretos de la vida política del país. Como pocos, conocía a gobernantes y opositores, a revolucionarios y conservadores, a maniáticos del poder, devotos del cambio social y a fanáticos del orden. Memoria de las zonas oscuras del sistema mexicano, uno de los hombres mejor informados del país. Gutiérrez Barrios dejó a principios del sexenio --de Miguel de la Madrid--, Gobernación, la dependencia que le era consustancial, según se creyó durante muchos años.



Muy a gusto ahora en el gobierno de Veracruz, "un puesto muy importante que puede satisfacer a cualquier político", "meta, no escalón", Gutiérrez Barrios no dejó de ser considerado por algunos, "el hombre que el país necesita en la Secretaría de Gobernación. Que vuelva a casa en el próximo sexenio, urgen de vez en cuando medios periodísticos, él redujo, en entrevista con Proceso, a "especulaciones todo lo demás".



Declaró el lunes 5:



–Carlos Salinas de Gortari "de ninguna manera" carecerá de legitimidad política ni constitucional, por el hecho de que sólo la mayoría priísta lo declare presidente electo. No habrá presidente débil ni país ingobernable. Salinas de Gortari tendrá fuerza suficiente para gobernar México.



–Si se rompe la paz social, echaríamos atrás muchas décadas de desarrollo del país. La desestabilización afectaría a todos. Creo en la buena fe de la oposición.



–El Código Federal Electoral, que la misma oposición criticó, fue a final de cuentas beneficioso para izquierda y derecha. Por el Código tienen 240 diputados en la Cámara, pero esa proporción no representa la realidad electoral del país.



–El pueblo votó por el cambio, no por ideologías. No es todavía un voto razonado de nuestro pueblo. Es un voto visceral dados los agravios que ha tenido el pueblo por los problemas económicos.



–Difícil, la posibilidad de un gabinete presidencial que represente al conjunto de las fuerzas fundamentales del país. "En nuestro país todavía no estamos preparados para la coexistencia de distintos partidos dentro de un gabinete".



–Los presidentes no tienen la libertad para hacer lo que quieran. No hay excesos en el presidencialismo mexicano. Cercano a seis presidentes, he observado vocación de servir desinteresadamente al país.



–El Frente Democrático Nacional no podrá subsistir por mucho tiempo. Heterogéneo, con un liderazgo circunstancial, pronto chocarán marxistas, lombardistas, troskistas, socialistas y partidarios de la Revolución Mexicana que integran el FDN.



–La concertación política no significa un rendimiento ideológico del Estado, una renuncia a su naturaleza, una abdicación de sus principios.



Gutiérrez Barrios era un hombre sereno, imperturbable, de tersura en el trato. Da la impresión de que tomaría, sin temblor en la mano, decisiones que a otros harían palidecer. No puso límites a la entrevista, pero varias preguntas respondió sesgadamente.



El jefe de Control Político de la Dirección Federal de Seguridad (1952-58), subdirector Federal de Seguridad (1958-64), director Federal de Seguridad (1964-70), subsecretario de Gobernación (1970-82) desestimó reiteradamente la posibilidad de que la calificación de las elecciones presidenciales produzca problemas o situaciones irregulares, en caso de que sea obra exclusivamente de los diputados priístas. Para el gobernador de Veracruz, bastó que declarara presidente electo a CSG la mayoría de la Cámara de Diputados.



"La fuerza de la democracia está en la fuerza de la mayoría. La actual es una mayoría, no la mayoría aplastante de otras ocasiones, pero es una mayoría evidente. Esa es la fuerza de la calificación", dijo.



–Usted al parecer no vislumbra ningún riesgo en el hecho de que la calificación presidencial sea obra sólo de los 260 (más los diputados de otros partidos que aisladamente se sumen a esta acción) diputados priístas.



–No caigamos en el aspecto obsesivo y pesimista de que el hecho de que la votación pueda no ser tan aplastante como en otras ocasiones pudiera traer como consecuencia grave la posibilidad de un nuevo gobierno. Lo importante es el respeto a las leyes, a la Constitución. Mientras un gobierno no se salga de ello podemos seguir avanzando con la gran participación de la oposición, que es necesaria, importantísima en un sistema democrático.







CUIDADO CON LA DESESTABILIZACION



–Qué clima político y social existiría en el país en el caso de que la oposición mantenga su postura de no reconocer el triunfo de Salinas de Gortari?



–Creo en la buena fe que tienen como mexicanos los hombres que participan en la oposición. A ningún mexicano conviene una desestabilización del país, porque todos seríamos afectados. México no puede caer en una situación de esa naturaleza porque sería absurdamente peligroso. La oposición, que a fin de cuentas está integrada por mexicanos, analizará con profundidad cuál sería la repercusión de realizar actos violentos o fuera de la ley que provocaran situaciones difíciles para el pueblo, porque a fin de cuentas afectan la tranquilidad de la población. Lo importante para el desarrollo de una sociedad es la tranquilidad, la paz social. Si ésta se rompe, no habrá desarrollo y echaríamos atrás muchas décadas de desarrollo del país. Estoy optimista, porque conozco a los militantes de la oposición –de una y otra tendencia– desde hace muchos años, he dialogado con ellos a través de muchísimo tiempo y sé que son buenos mexicanos, que no llegarán a esto, sino que seguirán participando en la vida política del país, fortaleciendo sus cuadros y su ideología y buscando la mejoría y el desarrollo político y social de México.



Gutiérrez Barrios sostuvo que "yo siento que sí" será recibido con credibilidad el triunfo de Salinas de Gortari entre la mayoría de la población, admitió que "habrá otras gentes, como es natural, que no coincidan con esta opinión personal", consideró "interesante" que se realizara una auscultación "fuera de los aspectos electorales para ver cuál es la realidad del pueblo", pero cuando el entrevistador dio a conocer que encuestas poselectorales señalan que la popularidad de Cuauhtémoc Cárdenas lejos de disminuir ha aumentado en algunas zonas del país, (Jorge G. Castañeda Proceso 518) puntualizó que "estas encuestas siempre son relativas, sobre todo en nuestro país en que los problemas son más viscerales que razonados".



Puso en duda que el crecimiento de la popularidad de Cárdenas sea un fenómeno que ocurra entre la mayoría de la población. "Que tenga simpatizantes, convencidos simpatizantes, evidentemente que los tiene. Yo lo he observado no sólo en mi estado sino en el país, pero de eso a la gran mayoría que se dio en las elecciones es otra cosa", agregó.



–¿Diría en resumen que en caso de que CSG sea declarado presidente electo gobernaría un país tranquilo, con una población dispuesta a aceptar su ascenso a la Presidencia?



–Yo no pienso en un país tranquilo, porque como decía un amigo mío, el que quiera vivir tranquilo se equivocó de época. No. Hay una tendencia al cambio en todo el mundo que nos arrastra a nosotros también. Pero de eso a que exista otro tipo de intranquilidad, o sea, rompiendo el orden constitucional o cayendo en una situación de anarquía o violencia, no lo siento así.



El subsecretario de Gobernación de Echeverría y López Portillo atribuyó el crecimiento de la oposición al pluralismo político que existe en el país como resultado "no sólo de las mismas condiciones de México", sino del estímulo del propio gobierno a través de muchos años.



"La oposición nunca pensó tener 240 diputados. Si no hubiera sido a través del Código Federal Electoral obviamente no tendría más que 67 contra 233. Esa es la realidad política directa. Los otros diputados, plurinominales, complementan esta situación para fortalecer el pluralismo de la Cámara, pero eso no representa la realidad electoral del país. Eso que quede muy claro."



También puso en entredicho que sean dos fuerzas políticas propiamente dichas las que se nieguen a reconocer el triunfo de Salinas de Gortari.



Dijo: "Dos fuerzas no las siento tan claras. Acción Nacional es un partido muy estructurado política y electoralmente, no así el Frente. El FDN es muy heterogéneo. Hay un liderazgo circunstancial, pero no fortalecido por una ideología. Obviamente no pueden coexistir diversas ideologías más que circunstancialmente. A plazo mediato, el FDN no podrá subsistir por la circunstancia de que no podrán convivir con un mismo proyecto político-ideológico marxistas, lombardistas, troskistas, socialistas y revolución mexicana, que supuestamente es la línea del PARM. Esto no le da solidez al frente. Tan es así que ya vemos que internamente existen puntos de vista diversos relacionados con la ideología y proyecto de partido. Esto se da mucho más en las elecciones municipales. Lo estoy viviendo en Veracruz".



Sostuvo Gutiérrez Barrios que "evidentemente sí" tendrá Salinas de Gortari fuerza suficiente para gobernar el país y sugirió que quienes pensaran lo contrario sólo tomarán en cuenta "las proposiciones de la Cámara, no la realidad que se vive en todo el país".



Agregó: "Evidentemente existe un despertar de conciencia. La gente votó, más que por un aspecto ideológico, por el cambio. Nuestro propio subdesarrollo económico, cultural y político no da, por el momento, desgraciadamente, para que el pueblo-pueblo pueda definir entre lo que es la ideología de la Revolución Mexicana, el marxismo, el lombardismo, el troskismo y cualquier otra ideología. No es todavía un voto razonado de nuestro pueblo. Es todavía un voto visceral que se dio dados por los problemas económicos del país".



Expresó que el cambio en México tiene que ser gradual. "Los cambios radicales sólo se dan a través de una revolución –cuando se termina una estructura política, económica y social y nace una nueva–, pero cuando no hay esto, y es el caso de México, se tiene que dar gradualmente, para no caer en la anarquía", dijo.



En otro capítulo de la conversación de dos horas, Gutiérrez Barrios reconoció que, como lo ha hecho en otros tiempos, "en este momento también sería necesario que el PRI, como ya lo está haciendo, se adecue a las circunstancias y al despertar de conciencias que vive el pueblo". Los cambios necesarios en el PRI – "la ideología nunca se cambia en un partido político"–, según Gutiérrez Barrios se refieren al "cambio de hombres y esos se están renovando constantemente", cambio de procedimientos para selección de candidatos idóneos, pero sólo mencionó a los estados y municipios, no la Presidencia de la República, cambio de discurso político –"tiene que ser más didáctico, menos retórico y demagógico para lograr una mayor penetración en el pueblo"– y cambio en la forma de la propaganda, "de acuerdo con la época que vivimos".



Se proclamó partidario de mantener "y fortalecer" la estructura de sectores del PRI, aunque eludió el tema capital del corporativismo priísta, propuso "una reafiliación permanente para ir aumentando numéricamente los miembros" del partido oficial y recomendó poner, a semejanza de otros partidos latinoamericanos que con ellos han logrado triunfos electorales, especial atención a mujeres y jóvenes. En las mujeres, sobre todo.



"La mujer, explicó, es el pivote del hogar, que recoge las inquietudes del marido y del joven. Ahí es donde se da la simbiosis interna del hogar. Si se suma a la mujer se está sumando de hecho a la estructura familiar. Si el hijo vota a favor del partido, el padre va a tener que sumarse. Es muy difícil que exista discrepancia en el hogar, de manera que la madre vote por un partido, el hijo por otro y el padre por otro. Todavía nuestro subdesarrollo político no da para una situación de otro tipo."



–Sí las hay y muy famosas, pero no es el tema de la entrevista, observó el reportero.



–No en las grandes mayorías. Existe en algunas familias, pero no genéricamente, repuso Gutiérrez Barrios.







EL PRI NO ES MONOLITICO



La táctica de respuestas sesgadas sirvió a Gutiérrez Barrios cuando las preguntas aludían a la situación interna del PRI , que en la confrontación poselectoral ha mostrado públicamente dos caras: la mano dura y la palabra fuerte, por un lado, y la línea de concertación y discurso tolerante por el otro. Camacho el negociador, De la Vega y los líderes de la CTM los intransigentes.



–Usted no desconoce, don Fernando, que una de las críticas más frecuentes al PRI es que afilia forzosamente a los sindicatos y que controla corporativamente a las masas de obreros y campesinos ¿Usted cree que hay grupos en el PRI que expresen esta misma crítica?



–Ha habido una crítica, principalmente de la oposición. Y están en su derecho a la crítica, pero la realidad es que mientras el obrero, el campesino y las clases medias tengan los beneficios de la Revolución Mexicana, se mantendrá la hegemonía de las organizaciones políticas.



–¿En el PRI existen críticos del corporativismo?



–Yo creo que dentro de cada partido siempre existe una situación de autocrítica y de evaluación permanente para corregir y aceptar errores. El PRI, como cualquier partido, hace un análisis permanente de todos sus aspectos.



–¿Qué opina usted del análisis político, según el cual hay dos grandes posiciones en el partido. Una, representada por Salinas de Gortari y Camacho Solís –diálogo y concertación con la oposición–, otra, definida por De la Vega y Fidel Velázquez principalmente, partidaria de la mano dura, que dice no al diálogo con la oposición?



–No hay partido monolítico. En el PRI hay permanente análisis y confrontación de ideas para superar muchos aspectos, para ver cuál es la mejor estrategia a seguir. Hay autocrítica interna pero también unidad doctrinal, que es lo fundamental. Se ha utilizado mucho la idea de separar al PRI en dos bandos. No existe tal situación. Existe congruencia interna, existen opiniones, pero lo que usted menciona de unas personas y otras, yo no quisiera llamar grupos, ellas coinciden en un aspecto fundamental: fortalecer al PRI. Si mantener un diálogo permanente con la oposición, civilizado, eso es muy importante.



Curtido en el control político –"durante muchos años he participado en la negociación"–, el funcionario de alto nivel que más largo tiempo ha servido al sistema desde la Secretaría de Gobernación reconoció que "de hoy en adelante estamos obligados, por razones de presencia política de la oposición, más significativa, más dinámica, a una negociación permanente con ella".



Advirtió: "Ni la oposición ni nosotros podemos sentirnos menospreciados por hablar de negociación, porque negociación no es claudicar sino superar divergencias".



Agregó, después de una reflexión:



"Concertar es resolver las divergencias reconociéndolas. Esa concertación con la sociedad civil es una necesidad vital en un régimen pluripartidista. Y es, por otra parte, el difícil equilibrio entre el orden y la libertad. Pero eso no significa un rendimiento ideológico del Estado, una renuncia a su naturaleza, una abdicación de sus principios, En una sociedad como la mexicana, en que la modernidad es el valor político de la conciliación, cada partido debe asegurar su personalidad y su contenido doctrinario."



El subdesarrollo político, adujo FGB, haría "muy difícil" la formación de un gabinete pluripartidista que interpreta la posición electoral de las tres fuerzas políticas de México.



"Nuestro país todavía no está preparado para esa coexistencia de distintos partidos dentro de un gabinete. Como estamos viendo, la oposición muchas veces actúa no razonadamente, sino con una línea política e ideológica y en forma un tanto dogmática para mantener su posición. Sería muy difícil que se diera una línea de congruencia con un aspecto muy heterogéneo de funcionarios, en el que se verían primero los aspectos ideológico-políticos y después el servicio al país", dijo.



Ni siquiera cree posible –como a través de filtraciones originadas en el PRI se ha sugerido– que el Departamento del Distrito Federal fuera colocado en manos de una personalidad independiente, admitida por cardenistas y priístas, como lectura consecuente del hecho de que el PRI perdió la capital del país todas las elecciones.



"Creo que no será posible en estos momentos, no obstante que estoy consciente de que esa es una realidad", manifestó.







LOS CRIMENES AJENOS AL GOBIERNO



Desde el poder, Gutiérrez Barrios vivió el sacudimiento político-electoral de 1952 que culminó violentamente ("por eso debemos cuidar mucho los arrebatos, de todos, sin importar su partido"), la Revolución Cubana, el movimiento magisterial encabezado por Othón Salazar, el movimiento ferrocarrilero, el llamado "problema médico", la caída del rector Ignacio Chávez en 1966, el movimiento de 1968 y sus consecuencias.



Mucho ha visto, mucho ha sabido este hombre que Salinas de Gortari definió como "una leyenda viviente", dueño también de la clave de mil enigmas políticos de todo calibre.



De los asesinatos ocurridos en el marco de la lucha electoral –la periodista Linda Bejarano, dos colaboradores de Cuauhtémoc Cárdenas y cuatro muchachos simpatizantes del FDN– dijo:



"Por supuesto, es importante que se esclarezcan estos hechos, pero no pueden imputarse a ningún partido político por simples suposiciones. Aquí tiene que haber un esclarecimiento de tal manera que queden deslindadas las responsabilidades de quién fue el asesino de estas personas. Es muy aventurado ubicar la responsabilidad penal incluso en el propio gobierno, mientras no exista un esclarecimiento. Obviamente, yo repruebo cualquier acto de violencia."



–Nadie mejor que usted, por su conocimiento del sistema político, podría hacer luz acerca de otros hechos violentos, entre ellos el asesinato de Manuel Buendía. ¿Como conocedor del sistema, a su juicio, en alguna zona de la sociedad existen grupos o personas que tengan la tentación de convenir el crimen en un arma de la lucha política?



–El pueblo de México en general está convencido de la honestidad del presidente Miguel de la Madrid en todos sus aspectos. El obviamente está ajeno a esta expresión. Ha ordenado a la autoridad competente que esclarezca este crimen que yo reprobé desde el primer momento, no sólo porque yo llevaba una relación cordial de amistad con Manuel Buendía. El presidente está consciente de la necesidad de que esta situación quede totalmente clara para quitar cualquier aspecto que pudiera hacer pensar que se trata de un crimen de carácter político.



–Los crímenes mencionados, a su juicio ¿fueron cometidos por grupos conectados con la actividad política?



–Yo no quiero calificar. Sería muy aventurado lo uno y lo otro. Lo que sí quiero mencionarle es que es totalmente ilógico, incongruente que se pudiera pensar que alguien del propio gobierno atentara. ¿Qué beneficio traería? Al contrario, el crimen provocó una situación difícil para el propio gobierno.



–¿Cuáles son las responsabilidades del gobierno y de la oposición para impedir que despierte el "México bronco" ¿Qué debe, a su juicio, hacer uno y otra?



–Necesitamos hablar con mesura, con cordura. El respeto a la ley es fundamental. Si no nos salimos de ese marco no tendremos problemas.



–¿Hay suficientes dotes de tolerancia en el gobierno, en el partido oficial y en la oposición para llevar a cabo la lucha política sin llegar a enfrentamientos?



–Ha sido tan clara la tolerancia en el gobierno en general, que en estas elecciones y después de ellas ha habido hechos violentos por parte de la oposición –toma de palacios municipales, bloqueos de carreteras, que caen ya en el delito– frente a los cuales el gobierno ha actuado con serenidad y cordura para no emplear en ningún momento la fuerza pública.



–Nadie ha irritado tanto a los priístas como Porfirio Muñoz Ledo, desde que renunció al PRI. La actitud del exdirigente del PRI creó un ambiente de irritación en el partido oficial y entre legisladores, gobernadores y secretarios de Estado que parecen configurar una especie de incitación al muñozledicidio (Arsenio Farell, secretario del Trabajo, –por ejemplo– dijo a periodistas que si Muñoz Ledo hubiera intentado subir a la tribuna de la Cámara, Leonardo Rodríguez Alcaine, siempre armado, habría disparado) ¿Usted qué opina de estas actitudes?



–La salida del licenciado Muñoz Ledo fue una decisión personal que nadie debe objetar. El se salió porque le convino, no porque quiso y sencillamente dentro de las libertades que existen en el país. En cuanto a lo segundo, debemos evitar la pasión política de unos y otros, porque así como se ha satanizado el licenciado Muñoz Ledo, también se ha satanizado a diferentes personajes del partido. Un diputado priísta lleva contados todos los epítetos contra el partido –107–, es decir ha habido una agresividad fuera de lo común en el insulto, en la diatriba, que no debe darse, ni de parte de la oposición ni de parte del PRI.





(Proceso 619 / 12 de septiembre de 1988)



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Gutiérrez Barrios, el superpolicía del sistema

















El soldado de Carlos Salinas de Gortari

Ante la amenaza popular de recrudecer las acciones contra la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde, Gutiérrez Barrios consiguió como gobernador de Veracruz una audiencia, para el viernes 11 de marzo de 1988 con Manuel Bartlett, entonces secretario de Gobernación, lo que serviría de antesala para otra del presidente Miguel de la Madrid con los grupos opositores.



Al mismo tiempo, Gutiérrez Barrios acusó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de violar la soberanía de Veracruz al distribuir un llamado "Plan de Emergencia Radiológica Externa" sin el consentimiento de su gobierno, e informó que ya había "protestado".



De alguna manera, así se suavizó la tensión ante la visita de Carlos Salinas de Gortari a Veracruz, el mismo gobernador intervino para que el candidato priísta recibiera en audiencia, ese domingo 6, en Coatzacoalcos a una comisión representativa de los oponentes a LV.



Sin embargo, Gutiérrez Barrios quedó entrampado, pues se le pidió que abanderara, y él lo aceptó, "las mejores causas veracruzanas", entre las que se encuentra "No a LV". Además, el gobernador declaró a Proceso que "tenemos que manejar este problema por la vía de la democracia, porque la mayoría son las que mandan".



La lucha popular organizada contra LV llevaba ya año y medio. Empero, en febrero de 1988 se recrudeció, debido a que a principios de ese mismo mes la Comisión Federal de Electricidad (CFE), repartió entre los habitantes que se encontraban en un radio de 16 kilómetros a partir de la planta, un calendario que contenía mapas y las instrucciones de un llamado "Plan de Emergencia Radiológica Externo" (PERE.)



El PERE ordenaba a los padres de familia: "En caso de accidente nuclear, si los niños se encuentran en la escuela, no deben intentar reunirse con ellos, hasta que la emergencia haya concluido: "La gente en Veracruz ha dicho: "Eso es la locura, por cuánto tiempo no veremos a nuestros hijos y cómo vamos a saber si murieron y el gobierno quiere que nos quedemos tranquilos hasta que haya pasado la emergencia".



Los grupos opositores a LV respondieron al PERE con violencia, el 24 de febrero de ese año: bloquearon la importante carretera Veracruz-Poza Rica, a la altura de Palma Sola, seis kilómetros al norte de LV, durante 30 horas y ocurrieron incidentes que estuvieron a punto de llegar a la agresión contra el secretario general de Gobierno del Estado de Veracruz, Dante Delgado Rannauro, enviado por Gutiérrez Barrios.



El gobernador Gutiérrez Barrios no recibía a los opositores a LV desde octubre. Pero ante la visita de Carlos Salinas de Gortari a Veracruz, el domingo 6 de marzo, buscó bajar la tensión.



Ofreció acceder a las demandas principales de los opositores a LV: audiencia pública en Palma Sola el miércoles 2. Durante la audiencia, Gutiérrez Barrios recibió a seis comisiones de madres veracruzanas, campesinos, pescadores, grupos antinucleares, comerciantes, ganaderos, agricultores, profesionales, padres de familia.



En conferencia de prensa, el gobernador calificó la reunión como "positiva y cordial".



Se comprometió a encabezar la audiencia con Bartlett, a la que dijo, "hay que llegar con posiciones muy concretas y muy bien organizadas". Dijo que durante la reunión con el secretario de Gobernación se darían a conocer los resultados de los estudios que la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) llevó a cabo hace ya algunos meses en LV y que el gobierno nunca divulgó. El gobernador se comprometió, asimismo, a que la audiencia con Bartlett sería la antesala de otra con el presidente De la Madrid.



Gutiérrez Barrios negó que el gobierno del estado de Veracruz haya participado en la elaboración del PERE, como lo afirmaba la CFE en sus folletos. Y es más, reveló que la CFE violó la soberanía de Veracruz, "por lo que ya protesté enérgicamente ante las autoridades federales, porque no se nos tomó en cuenta y todavía nos incluyen en ese folleto".







TODO EL PODER DEL ERARIO DE VERACRUZ, EN HONOR DE SALINAS



En ese mismo mes y con una experiencia de 59 años en el poder, el gobernador Fernando Gutiérrez Barrios demostró cómo se debían hacer las cosas al estilo priísta: todo el poderío gubernamental para el acarreo y las arcas de la Tesorería abiertas de par en par.



Resultado: los mítines más concurridos, decenas de miles en cada uno de ellos. Las mejores concentraciones en lo que va de la campaña electoral. Sólo como ejemplo, algunos costos: Coatzacoalcos, 500 millones de pesos; Córdoba, 200 millones de pesos; Xalapa, "el clímax", imposible de calcular y menos de saber. Y más: en los principales diarios del Distrito Federal, durante los cuatro días que Carlos Salinas estuvo en la entidad, como candidato presidencial del PRI, se publicó una página diaria con fotografías, como inserción pagada, lo que representó un gasto total de cerca de 400 millones. Esto se repitió en los periódicos más importantes del estado.



También el entonces, candidato priísta Carlos Salinas de Gortari echó toda la carne al asador. Y dijo en Xalapa:



"Desde hace 18 años no hay un candidato a la Presidencia de la República con tantos años de experiencia de secretario de Estado, además de contar con cinco comparecencias ante la Cámara de Diputados."



La "línea" que el candidato llevó a Veracruz fue la que mantendrá durante el resto de la campaña y que puede ser la única que pueda dar réditos: "La batalla contra la inflación, proponemos no al alza de la gasolina, no al alza de la leche..."



En Xalapa, el martes 8 de marzo de 1988,, la concentración en el estadio "Heriberto Jara" fue masiva en serio. Unos 30,000 veracruzanos llevados desde distintos lugares del estado, abarrotaron el coliseo. El espectáculo que ahí se ofreció al candidato fue de inauguración de olimpiada.



Cuando llegó Salinas de Gortari, se apagó la luz y se encendieron los "cocuyos". Después se inició el desfile: 30 jóvenes portaba, diez cada uno, banderas con los colores patrios. Atrás, enormes retratos al óleo del candidato y del presidente Miguel de la Madrid, así como de los escudos de Xalapa y Veracruz, y enormes banderines del PRI Veracruz, que fueron colocados en gigantescos templetes especiales, en la cancha, de cara al balcón principal. Más atrás, los voladores de Papantla ejecutaban sus vistosos rehiletes humanos. El discurso del candidato, breve, muy breve, pero emotivo: "Veracruzanos, si su voto me lleva a la Presidencia, apoyaré a Veracruz como nunca ha ido apoyado en la historia". Después, bailables veracruzanos y juegos pirotécnicos.



A la salida un grupo de muchachas comento: "Nosotros somos tianguistas de Xalapa y nos exigieron venir. No nos hacen nada ahorita, pero si no venimos, cuando necesitamos algo relacionado con nuestro trabajo nos ponen trabas o de plano no lo conseguimos".



Eduardo Valente Gómez, miembro de la comisión electoral del Partido Mexicano Socialista (PMS), dijo que se habían suspendido las labores en las escuelas federales, estatales y municipales, y en las dependencias oficiales. Señaló que tanto la televisión local como las estaciones de radio brindaron espacios "increiblemente amplios" para cubrir la estancia de CSG y efectuar propaganda priísta. "Empero, para nosotros no existe el mínimo espacio y mire lo que son las cosas: el 28 de febrero celebramos las elecciones preliminares para elegir candidatos a diputados de representación proporcional, pedimos apoyo al gobierno del estado; sillas y mesas para nuestras urnas. Nos negaron la ayuda argumentando falta de recursos y usted ya vio lo del estadio". Valente Gómez concluyó: "Sabemos que el gobernador Gutiérrez Barrios ordenó toda la publicidad pagada que en fotografías y escrita está saliendo cada día en la prensa nacional y local ¿Cuánto costará eso?".







EL GRAN TRIUNFADOR



En las elecciones municipales el 2 de octubre de 1988 en Veracruz, el gran triunfador fue el entonces gobernador Fernando Gutiérrez Barrios, que ningún recurso dejó de utilizar para frenar el avance de la oposición.



Entre otras cosas impuso, por ejemplo, una interpretación de la Ley Estatal Electoral para que no hubiera candidatos comunes. Recorrió la entidad para hacer propaganda al PRI, incluso un día antes de las elecciones. Entregó recursos financieros a municipios en riesgo. Se adueñó del proceso electoral y atemorizó a la población –"no se permitirán actos de violencia"–, sin importarle que el abstencionismo comprendiera a más del 70% de los votantes.



A las 133 horas del día de los comicios, las denuncias se multiplicaban en el seno de la Comisión Estatal Electoral que encabezaba el secretario de Gobierno, Dante Delgado Ranauro: relleno de urnas, robo de las mismas y cambio de ubicación de casillas; votaciones suspendidas; compra de votos; amenazas a votantes; representantes de la oposición detenidos; agresiones de porros y "halcones" que recorrían las casillas e imponían el terror entre los ciudadanos, etcétera.



Pero en las sesiones del organismo, el secretario de la Comisión, Atanasio Reyes Vázquez, prometía soluciones a las denuncias, aunque en la mayoría de los casos culpaba de las mismas a los partidos opositores al PRI; PAN, PARM, PPS, PMS, PFCRN y la Corriente Demócrata. El descontento afloró. Por la noche del domingo comenzó la tomo de Alcaldías, mismas que fueron desalojadas el siguiente jueves 6 y también se retiró el bloqueo de la Carretera Panamericana que pasa por el centro petrolero de Coatzacoalcos.



Dos días antes, las elecciones veracruzanas fueron motivo de polémica en la Cámara de Diputados, en cuya sesión intervinieron legisladores federales que acudieron en calidad de observadores. Héctor Colío Galindo, del PPS, denunció el ambiente previo a las elecciones –las primeras luego del 6 de julio– cuando fue asesinado Inocencio Romero Juárez, candidato por la oposición en el municipio de Tezonapa. También la negativa a que los partidos FDN pudieran hacer propaganda, la designación de órganos electorales por el PRI, la toma de alcaldías, el bloqueo de la carretera a Coatzacoalcos y la actitud de "un gobierno que se adueña del proceso electoral, que lo organiza, que lo dirige, que lo califica y que lo sustenta".



El diputado no dejó de lado que, antes de las elecciones, miembros del propio PRI se apoderaron de 21 alcaldías, en protesta de los "imposiciones" que desde la cúpula priísta se hicieron por candidatos que no gozaban del respaldo popular.



Mussio Cárdenas Arellano, corresponsal en Coatzacoalcos, informó –por otra parte– sobre una caravana de cinco combis con medio centenar de golpeadores, encabezada por Ubaldo Flores Alpízar, delegado especial del PRI en la región. Los "halcones" eran escoltados por una camioneta panel de la policía del penal del puerto de Veracruz. Y, coincidentemente, Flores Alpízar es director de Readaptación Social del gobierno del estado.



Del operativo puesto en marcha para alternar los comicios electorales en el sur de la entidad, fue Coatzacoalcos el municipio que más resintió sus efectos. Unicamente ahí, el PRI reconoció su derrota en las elecciones del 6 de julio y con ello perdió la diputación federal en manos del parmista Marco Antonio Castellanos López. Considerado como un lugar estratégico por la política de Veracruz, Coatazacoalcos mereció especial atención del PRI estatal y del gobierno del estado. Y para no cederla a la oposición al alcaldía, el tricolor recurrió a grupos de choque.



Un total de 30 diputados intervino en la sesión de la Cámara Baja para denunciar, en su mayoría, "el escandaloso fraude electoral". José González Morfín, del PAN, denunció que el día de las elecciones recurrió al juego sucio de cientos mal llamados "auxiliares" de las comisiones municipales electorales, a fin de agilizar el robo de urnas por grupos porriles. El operativo, dijo, tuvo éxito. "Por supuesto que hay responsables de esto. El secretario de Gobierno como presidente de la Comisión Estatal Electoral, parece a simple vista el responsable. ¿Pero quién lo puso a él? Es obvio que detrás de todo hay un responsable al que parece gustarle el 2 de octubre para cometer sus fechorías. ¿Pero y a él quién lo puso?", preguntó.



Dionisio Pérez Jácome, diputado veracruzano y exvocero oficial del PRI, hablo del gobernador Fernando Gutiérrez Barrios: "...se afirmó en esta tribuna que los apoyos, las ayudas, los respaldos del gobierno del estado a las obras públicas municipales constituían en elemento ilícito de propaganda. Sí, el gobierno del estado ha hecho lo que nunca por los diferentes ayuntamientos de la entidad, y no lo hizo solamente en los días previos a las elecciones, lo ha venido haciendo... Que eso es promoción al voto priísta, en alguna forma lo es, porque Fernando Gutiérrez Barrios ganó por el PRI, es un gobernador que está cumpliendo con su partido y con su tarea de gobierno...".



Oscar Mauro Ramírez, del PARM, dijo que en las elecciones de la entidad, la política moderna del PRI retrocedió el 2 de octubre de 1968. "Y lo que es más grave, en esa política moderna del PRI? de nuevo se utilizaron a hampones electorales que ya pertenecían a la historia, como Antonio Cueto Citalán, al cual ya se le había conocido como el alquimista de la política de México".



Los primeros resultados oficiales de las elecciones en Veracruz, serían dados a conocer, posteriormente. El PRI se adelantó para anunciar que triunfó en no menos del 40% de ellos. Y aunque por instancias del gobernador fueron desalojadas las alcaldías tomadas, en las diversas regiones de la entidad, los ciudadanos, como los de Tierra Blanca, ya habían realizado marchas silenciosas en las que portaban pañuelos blancos, representando la no violencia, y negros para significar, dijeron, la muerte de la voluntad popular y de la democracia.



(Proceso 592, 593, y 619)



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Gutiérrez Barrios, el superpolicía del sistema

















El presunto secuestro





Alberto Alcántara, quien fue colaborador de Fernando Gutiérrez Barrios durante muchos años, contestó y repitió lo mismo, el viernes 12 de diciembre de 1997, a las constantes llamadas telefónicas que le pedían información sobre el conocido político veracruzano:



"Don Fernando está en un viaje de descanso desde el miércoles (10) pasado. Regresará a principios de la semana."



—¿A qué atribuye las versiones de que ha sido secuestrado? — le preguntó el reportero de Proceso.



—Es sólo obra de algún "buen amigo bien intencionado". Pero una cosa sí le aseguro, don Fernando salió a mediados de semana para descansar y aprovechar estos días festivos.



—¿A dónde se fue?



—Eso no se lo puedo decir.



—Ante las versiones del secuestro, ¿no sería conveniente que don Fernando apareciera en público?



—Ya se lo hicimos saber, pero él no lo cree conveniente.



Desde el miércoles 10 de diciembre de 1997 por la tarde corrió la versión de que Gutiérrez Barrios había salido de su casa hacia Veracruz, pero que no había llegado a su destino.



Al día siguiente, continuó el rumor y conforme se propalaba aparecieron versiones en el sentido de que se encontraba en Nueva York. Pero no fue suficiente para pararlo.



El periodista José Ureña, en su columna Primer Círculo que publica en el periódico El Día, retomó el rumor:



"¿Será verdad? Le cuento a usted información cruzada con varias fuentes: Fernando Gutiérrez Barrios, exsecretario de Gobernación y exresponsable de investigaciones políticas, fue secuestrado el miércoles, y hasta anoche no aparecía. El hecho se analizaba en dos vertientes: es un mensaje de los Arizmendi (a quienes se acusa de integrar una banda de secuestradores), por quien el gobierno federal ha ofrecido un jugoso premio, o se trata de desacreditar al gobierno entrante de Cuauhtémoc Cárdenas. Datos no confirmados indican que los familiares de don Fernando ya cubrieron el rescate."



Jorge Fernández Menéndez, en su columna Razones, de El Financiero, escribió:



"Ya lo habíamos señalado en alguna oportunidad: Los vientos desestabilizadores aún soplan con fuerza y ya han advertido que en este fin de año se harán muy presentes. Allí están, desafiando la estabilidad y la gobernabilidad. Que no lo vea quien no quiera."



Por la noche del viernes 12, la agencia de noticias Reuters, difundió un despacho con el siguiente encabezado: "Habrían secuestrado a exsecretario de gobernación de México". Además de retomar la información publicada por los columnistas, informó:



"La confusión reinaba el viernes en torno de informaciones de que un exsecretario de Gobernación (Interior) de México y exgobernador fue secuestrado en la capital mexicana.



"Algunos colaboradores cercanos de Fernando Gutiérrez Barrios y algunas fuentes gubernamentales rechazaron las informaciones de que habría sido secuestrado, aunque algunos supuestos testigos informaron del hecho a Reuters.



"Un presunto testigo dijo a Reuters que Gutiérrez Barrios fue secuestrado el martes por la fuerza en la casa de una amiga, por un grupo de hombres que conducían una camioneta de la empresa telefónica Telmex.



"Hubo un tiroteo y uno de los guardaespaldas de Gutiérrez Barrios resultó herido, de acuerdo con el testigo, quien habló con Reuters bajo la condición de permanecer anónimo.



"Algunos ayudantes de Gutiérrez Barrios indicaron que el exsecretario se encuentra gozando de unas vacaciones fuera del país. Las autoridades federales y locales, por su parte, dijeron que no tenían información en torno de su presunto secuestro."



El viernes al medio día, en Cuernavaca, Morelos, la versión de que los familiares de Gutiérrez Barrios se encontraban en su residencia de la calle Francisco Villa 106, esquina con Neptuno, a escasos metros de la XXIV Zona Militar, en el norte de esa ciudad, hizo que un grupo de reporteros montara guardia en el lugar. Solamente observaron que había una camioneta Cherokee 1997, placas 123, que pertenece al director de la Policía Judicial Estatal, Jesús Miyazawa.



El corresponsal de Proceso, Julio Aranda, habló con uno de los vigilantes de la casa, Jesús Olvera de la Luz, quien le informó que el exsecretario y su familia no visitan la casa desde hace dos meses. Aseguró no saber nada del rumor.



El procurador de Justicia de Morelos, Carlos Peredo Merlo, aseguró que desconocía si Gutiérrez Barrios había sido secuestrado.



Avanzada la noche del viernes, surgieron otras versiones. Se dijo, por ejemplo, que Gutiérrez Barrios estaba de vacaciones en Guerrero y que ahí se había producido el secuestro, pero no se precisó el lugar.



Otras fuentes, que en su oportunidad confirmaron a Proceso los secuestros, también negados públicamente, de un hijo de Rubén Figueroa Alcocer, a principios de julio último, y de Jorge Leipen Garay, a mediados de septiembre, dieron por hecho el rapto de Gutiérrez Barrios, sin proporcionar mayores detalles.







EL RESCATE: 6.5 MDP



Seis millones y medio de pesos costó la liberación de Fernando Gutiérrez Barrios. Fueron pagados el domingo 14 de diciembre de 1997, a espaldas de la iglesia del pueblo de Ixtacuixtla, Tlaxcala, al pie de la contraseña que dieron los plagiarios; una bandera mexicana clavada en el suelo.



El exsecretario de Gobernación retornó a su casa la noche del lunes 15.



El rapto se produjo el martes 9, en el cruce de Miguel Angel de Quevedo y prolongación de Fernández Leal —colonia Del Carmen, Coyoacán—, y lo ejecutó un comando de doce sujetos, que sometieron a los cuatro guardaespaldas y al chofer con granadas de gas lacrimógeno.



Los artefactos fueron arrojados con precisión cronométrica por una de las ventanillas abiertas del vehículo de los escoltas —dos de los cuales fueron golpeados con cachas de pistolas— y por otra (que hicieron pedazos) del Grand Marquis de Gutiérrez Barrios.



El plagio fue efectuado unos 15 minutos antes de las seis de la tarde, luego de que el político comió en el restaurante El Tajín, del Centro Veracruzano.



Gutiérrez Barrios estuvo en cautiverio en algún lugar situado dentro de la Ciudad de México y quienes negociaron su liberación —Miguel Nazar Haro, exdirector de la Federal de Seguridad, y el capitán Luis de la Barreda, padre del presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal— iban a pagar el rescate en la capital; pero a última hora se les ordenó viajar hacia Tlaxcala.



La única participación del gobierno, a través del Centro de Información de Seguridad Nacional, que dirigía Jorge Tello Peón, fue prestar un vehículo con localizador, un aparato de tecnología limitada, similar a la de los receptores de mensajes comunes y corrientes, que resultó inútil cuando la camioneta avanzó por la autopista México-Puebla.



La noche del lunes 15, en taxi, Gutiérrez Barrios llegó a su casa, en la calle Santiago, de San Jerónimo Lídice.



Pese al misterio que oficialmente prevaleció en torno del secuestro, Proceso supo que Gutiérrez Barrios estuvo vigilado por cuatro sujetos distintos a los doce que realizaron el operativo.



Una vez que reapareció, algunos amigos y familiares le sugirieron salir de la capital para reponerse del susto, pero Gutiérrez Barrios permaneció en la Ciudad de México.



El misterio acerca de lo sucedido a uno de los exfuncionarios más importantes de México —debido a su afamada pericia en materia de seguridad nacional y conocimiento de la vida y milagros de la clase política mexicana— comenzó la tarde misma del secuestro, cuando cundieron rumores que iban desde que había sido capturado por el Ejército Popular Revolucionario, hasta que había sido detenido por alguna de las procuradurías del gobierno.



Lo que se pagó por la liberación de la extraordinaria presa pudo saberse debido a lo inusual del monto en efectivo que fue retirado de bancos a finales de la semana del plagio.



De acuerdo con la legislación bancaria y con el propósito de detectar operaciones "relevantes" y sospechosas de lavado de dinero, el sistema de inteligencia bancario-policiaco registró los retiros de cantidades equivalentes o superiores a 10,000 dólares. En este caso, la alerta fue excepcional porque los apresurados retiros alcanzaron, en pesos, la cifra equivalente a poco menos de 800,000 dólares.



Sólo después de su liberación, a partir del martes 16, Gutiérrez Barrios comenzó a salir al paso de la incertidumbre y la expectación públicas.



El viernes 19, El Universal publicó una carta firmada por Gutiérrez Barrios, en la que pretendió aclarar una serie de versiones... que incluyen un supuesto secuestro.



Dirigida al director Juan Francisco Ealy Ortiz, Gutiérrez Barrios afirmó estar de paseo; pero no contuvo su inquietud por la inseguridad:



Me encuentro fuera de México, gozando de unas vacaciones, de las que pretendo regresar la próxima semana. Creí conveniente molestarlo con este fin, para evitar mayores especulaciones que puedan afectar la tranquilidad de la sociedad, que hoy más que nunca reclama seguridad en sus bienes y personas.



A otro empresario periodístico, Mario Vázquez Raña, lo llamó por teléfono el jueves 18. Platicaron durante 15 minutos —versión de El Sol de México— y le informó que había estado "disfrutando de unas vacaciones".



De acuerdo con el testimonio de un paisano del plagiado, Miguel Alemán Velasco —en conversación con el reportero Elías Chávez—, fue falso que Gutiérrez Barrios haya salido de viaje:



"Este martes (16 de diciembre), por la mañana, le llamé a su casa y platicamos un rato por teléfono."



Machetazo a caballo de espadas: El hombre a quien se atribuye la mejor información política y el dominio del tema de la seguridad pública y privada, fue, en efecto, raptado.







MEMORIA VIVA DEL SISTEMA



En los directorios oficiales, la ficha de Fernando Gutiérrez Barrios consigna que fue:



—Jefe de Control Político de la Dirección Federal de Seguridad, 1952-1958.



—Subdirector federal de Seguridad, 1958-1964.



—Director federal de Seguridad, 1964-1970.



—Subsecretario de Gobernación, 1970-1982.



—Gobernador de Veracruz de 1986 a 1992.



—Secretario de Gobernación de 1992 a enero de 1993.



Durante esos años, al tiempo que era señalado como responsable de secuestros políticos, también intervino como gestor para liberar a personajes capturados.



Y en ese lapso creció su fama como especialista en cuestiones de seguridad nacional y político hábil y experimentado, hasta alcanzar el calificativo de "hombre de leyenda", según lo definió Carlos Salinas de Gortari cuando, en campaña presidencial por Veracruz, habló del político a quien distinguió con el cargo de secretario de Gobernación.



Era Gutiérrez Barrios un político temido y respetado.



Estudió en el Colegio Militar (1943-47), en donde hizo también un curso de especialización (1948-49). Tres años después, con grado de capitán, inició su carrera en la administración pública al ingresar a la Secretaría de Gobernación, donde se hizo cargo del Control de Información de la Dirección Federal de Seguridad.



Según contaba Heberto Castillo, la fama de la que gozaba el político veracruzano la tenía muy bien ganada. Con motivo de su nombramiento en 1988 como secretario de Gobernación, Castillo lo definió de la siguiente manera:



"Fernando Gutiérrez Barrios (...) Ha sido policía casi toda su vida. Se involucra en los acontecimientos más dolorosos de la historia reciente de nuestra patria. Desde la represión contra los maestros y los ferrocarrileros en 1958-59, pasando por el hostigamiento de los médicos en 1965, los sangrientos hechos de 1968, las luchas contra los guerrilleros de la década de los setenta, la matanza de jóvenes el 10 de junio de 1971 —léase la versión de esos hechos del ahora senador Alfonso Martínez Domínguez en mi libro Si te agarran te van a matar—, hasta los últimos días del gobierno de José López Portillo.



"Fernando Gutiérrez Barrios posee el archivo más completo y sofisticado, conteniendo los pormenores de la vida pública y privada de todos los que hemos militado en la oposición, desde hace 35 años.



"Fue quien detuvo a Fidel Castro en 1958, cuando éste preparaba en México su desembarco en Cuba a bordo del Granma. Fue quien, como director de la anticonstitucional Dirección Federal de Seguridad (ya desaparecida), dirigió la aprehensión de todos los que fuimos a la cárcel por nuestra participación política en los años que van de 1953 —quizá antes— hasta 1982, en que dejó la subsecretaría de Gobernación encargada de vigilar paso a paso la acción de los disidentes del sistema, fuera y dentro del gobierno.



"Los teléfonos de los principales dirigentes políticos de México, de la oposición y del gobierno, estuvieron controlados siempre por él durante el tiempo que fungió como funcionario menor en Gobernación." (Proceso 631)



Al mes de que Miguel Alemán Valdés tomó posesión de la Presidencia de la República —en enero de 1947— , encomendó al coronel Marcelino Inurrieta de la Fuente, campeón de tiro yaqui, la integración de un grupo especial que pretendía ser el mejor cuerpo policiaco y que tendría la responsabilidad de cuidar al presidente de la República. Entre los principales integrantes de ese grupo —en su mayoría egresados del Colegio Militar— se encontraban Fernando Gutiérrez Barrios y Jesús Miyazawa, actual jefe de la Policía Judicial del estado de Morelos.



Heberto Castillo, quien no perdía detalle de la trayectoria de Gutiérrez Barrios, informó en mayo de 1979 que el joven ingeniero Guillermo Calderón había llegado de Alemania, a donde había ido a estudiar, y había sido "secuestrado, torturado y amenazado por desconocida policía". Paradójicamente, "la intervención de Gutiérrez Barrios, a petición nuestra, logró su libertad".



En noviembre de 1992, el sacerdote Carlos Bonilla Machorro, mediador y portador del dinero con el que se logró el rescate de Rubén Figueroa Figueroa, reveló la intervención de Gutiérrez Barrios:



"Sucedió que en una de las tantas idas a Guerrero, logré contactar con Lucio (Cabañas): en esa ocasión empecé a hablar de la lucha de los pobres y Lucio preguntó si se podía grabar la conversación. Yo le dije que sí, que él mandaba.



"Pasó el tiempo y, estando en Guanajuato, me habló por teléfono Manuel Carbonell de la Hoz. Me dijo que el subsecretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, quería hablar conmigo.



"Fui a la entrevista con don Fernando; me preguntó si conocía a Lucio. Yo le dije que no tenía idea de quién era. Consideré que sabía que le mentía y luego le comenté que sí lo conocía, que éramos amigos. Me pidió apoyo para rescatar a Rubén Figueroa. Supieron de mi relación con Lucio porque en un enfrentamiento los soldados recogieron una caja con documentos y el casete donde estaban grabadas las charlas que sostuvimos."



Según dijo, la transacción se realizó con éxito.



Discreto y eficaz en su desempeño como policía, primero, y como político, después, a Gutiérrez Barrios se le ha considerado parte del equipo de "prototipos rudos", al lado de otros veteranos de la extinta Dirección Federal de Seguridad, sobre todo Miguel Nazar Haro y Javier García Paniagua.



Pese a la aureola represiva de su biografía policiaca, Gutiérrez Barrios mantuvo una relación amistosa con el presidente de Cuba, Fidel Castro, quien reconoció que gracias al entonces agente de la Federal de Seguridad que lo arrestó, obtuvo su libertad para poder embarcarse en el Granma e iniciar su revolución.



A principios del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, el entonces regente Manuel Camacho nombró a Javier García Paniagua secretario general de Protección y Vialidad del DF y éste, a su vez, designó a Nazar Haro como director de Inteligencia de esa dependencia. Al defender su nombramiento ante los reporteros, aludió así a Gutiérrez Barrios, a quien Salinas tenía como secretario de Gobernación:



"Yo conozco perfectamente bien a don Fernando Gutiérrez Barrios; conozco a don Miguel, y no creo que haya sido la característica de ellos esa mano dura que usted menciona."







"ESO LE PUEDE PASAR A CUALQUIERA": THE WASHINGTON POST



"Si Fernando Gutiérrez Barrios efectivamente fue secuestrado, representaría uno de los más traumáticos raptos en la historia de México", advirtió The Associated Press (AP) el jueves 18 de diciembre de 1997, tres días después de que el exsecretario de Gobernación ya había sido liberado.



Pero eso pocos lo sabían, a pesar de que casi nadie creyó que el también exdirector de la Policía Federal de Seguridad estaba de vacaciones, como trataron de aparentar durante y después de su secuestro.



Al día siguiente, viernes 19, Los Angeles Times reprodujo otro cable de AP: "Los teléfonos de la oficina de Gutiérrez Barrios sonaron este viernes sin que nadie contestara las llamadas". La agencia citó al director de Información de la Procuraduría General de la República, Raciel Trejo, quien negó cualquier participación de esa dependencia en la investigación del caso. Sin embargo, el funcionario habría explicado que



"si alguien tiene un seguro privado contra secuestro, estos suelen tener una cláusula previniendo que no se acuda a la policía o a la prensa; en caso contrario, el seguro no será pagado".



La prensa extranjera tardó varios días en recoger los rumores del secuestro de Gutiérrez Barrios, pese a que desde el mismo martes 9 circularon las versiones más contradictorias en las redacciones de los diarios mexicanos.



Y cuando lo hizo, puso en duda la versión oficial.



"Los rumores estaban cargados del morbo de muchos: Si Gutiérrez Barrios —quien durante años manejó los hilos de los aparatos de seguridad mexicanos— pudo ser raptado, eso le puede pasar ya a cualquiera", según una nota de The Washington Post.



El silencio del propio expolicía político, una vez liberado el lunes 15, alimentó la suspicacia de los corresponsales extranjeros.



"Nadie tiene claros los hechos en el caso de Gutiérrez Barrios", comentó AP, que reprodujo las especulaciones de varios diarios mexicanos que ubicaban el secuestro en fechas y lugares distintos. "Sólo Gutiérrez Barrios sabe... Y por el momento él no ha hablado".



En el mismo despacho, la agencia cita a Laura Vargas, a quien identifica como "ayudante" en la oficina de Gutiérrez Barrios.



"El siempre nos dice un día antes si va a venir a la oficina, y él va a estar aquí el jueves (18) en la mañana". En realidad, no se presentó.



El viernes 19, Los Angeles Times publicó otro despacho de AP, según el cual Gutiérrez Barrios ya estaría de vuelta en su casa, "a salvo", aunque las versiones provenían de supuestas llamadas telefónicas del también exgobernador de Veracruz a un par de dueños de periódicos.



La agencia aclaró que, de cualquier forma, "aún no había sido visto en público".



En su edición de ese mismo día, The Miami Herald comentó que, de confirmarse todas las versiones en torno del caso de Gutiérrez Barrios (al que califica como "una de las figuras políticas más reconocidas y temidas"), este secuestro "podría significar un nuevo nivel de audacia criminal que marcaría una ola sin precedente de violencia urbana en México".



Según Brian Jenkins (segundo de a bordo en la empresa estadunidense Kroll-O'Gara, consultora en materia de seguridad, entrevistado por The Miami Herald), México se ubica al lado de Colombia y Brasil como las regiones latinoamericanas "donde el secuestro ya es una epidemia".



Ningún medio extranjero consideró la posibilidad de que hubiera motivos políticos detrás del secuestro de Gutiérrez Barrios.





(Proceso Números 1102 y 1103)











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Gutiérrez Barrios, el superpolicía del sistema

















El espía, en acción contra los "conspiradores"





El 12 de agosto de 1966, los diarios de la Ciudad de México informaron con amplitud que la Policía Preventiva del Departamento del Distrito Federal, después de una larga investigación, había detenido a 46 personas que "conspiraban" para llevar a cabo una rebelión armada. El caso provocó mayor revuelo porque entre los detenidos se encontraba Víctor Rico Galán, articulista de la revista Siempre!



Ahora, 33 años después y según documentos obtenidos por Proceso, se supo que detrás de ese operativo, atribuido a la Policía Preventiva, se encontraba un amplio, prolongado y minucioso trabajo de espionaje organizado y supervisado por el entonces jefe de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), Fernando Gutiérrez Barrios, el año pasado encargado del proceso interno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para la postulación de su candidato a Presidencia de la República.



Para deshacer la conspiración en la que, según el informe policíaco, estaban involucrados los integrantes del Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP), Gutiérrez Barrios armó un red de infiltrados.



De acuerdo con los documentos -cuyos originales se encuentran en el Archivo General de la Nación-, la investigación que culminó con la detención de Rico Galán duró por lo menos medio año. Algunos de los informes están dirigidos directamente al "C. Director Federal de Seguridad". En la parte superior derecha se lee: "Asunto: Informe general de la vigilancia del periodista Víctor Rico Galán". Otros, en la parte superior izquierda llevan el escudo del Poder Ejecutivo Federal "Secretaría de Gobernación". En la parte derecha: D.F.S.- 20-V-66". Otros no tienen ninguna identificación oficial.



El lote de documentos oficiales de la Secretaría de Gobernación que contiene estos informes constituye un testimonio del ambiente político que existía en México y que dos años después desembocó en el movimiento estudiantil y, más adelante, en la formación de grupos armados.







LA INVESTIGACIÓN



Según el orden cronológico de los informes, se puede establecer que a mediados de marzo de 1966 la investigación de la DFS estaba avanzada.



"En forma circunstancial -dice un informe del 15 de marzo, firmado por Luis Ramírez López-, el día de ayer la Sra. Ana María Rico Galán de Mendizábal invitó al suscrito al interior de su domicilio a efecto, según se pudo posteriormente constatar, de tratar de convencerme para que pase a ser militante activo del círculo de estudios que se llevan a cabo en su casa.



"Durante la plática sostenida, se abordaron temas diferentes, destacando entre ellos el de que se está organizando un grupo de elementos mexicanos inconformes con el actual gobierno y la injusticia que prevalece en el país, para tratar de transformarlo y lograr en forma definitiva que se implante un sistema de Gobierno Socialista pero afín a la idiosincrasia del Pueblo Mexicano (sic), sin depender en forma ideológica ni de Cuba, Rusia o China Comunista."



Agrega el informante: "... actualmente cuentan con elementos en toda la República de los que reciben ayuda económica, la que se va acumulando para que en el momento oportuno se adquiera el armamento necesario para iniciar la revolución y que considere que, una vez iniciada, todo el Pueblo y todas las fuerzas, tanto de izquierda como liberales, ayudarán a la misma.



"Que con relación al actual gobierno, dijo que el Lic. Gustavo Díaz Ordaz es el tipo más reaccionario y dictador que ha padecido el pueblo desde que Lázaro Cárdenas dejó el poder, lo cual podía quedar de manifiesto al comprobarse que el licenciado Díaz Ordaz ha controlado en tal forma la política y la administración del gobierno, a tal grado que a todos los ministros de su gabinete les tiene puestas gravadoras (sic) para controlar sus conversaciones..."



La señora le aseguró que "cuentan, así mismo, con intelectuales avezados en el control de masas que tal vez al inicio de la Revolución sea los que dirijan al pueblo, tales como José Revueltas y Víctor Rico Galán..."



Once días después, el mismo informante reportó el "resultado de la vigilancia practicada a la casa No. 49-1 de Gobernador J. Guadalupe Covarrubias, durante los días del 19 al 25 de marzo inclusive".



"DIA 25.- REUNIÓN. Durante la mañana no se registró ningún movimiento, únicamente a medio día llegó VÍCTOR RICO GALÁN con el fin de preguntar a qué hora se iba a llevar la reunión de ese día..." El informe consigna que Rico Galán habló de los movimientos armados en Latinoamérica y que aseguró que "ya en forma efectiva se ha estado enviando ayuda en forma de fusiles y armamentos en general a todos los países que llevan a cabo luchas guerrilleras..."



Otro informe, firmado por José Refugio Ponce Alcalá, registra todos los movimientos de Rico Galán del 4 al 7 de abril desde que se sube a un avión con destino a Tampico, hasta que regresa a la Ciudad de México. Las horas, los lugares, las personas con las que se entrevistó, saludó o intercambió palabras fueron anotadas puntualmente.



Un legajo de 19 hojas contiene los informes sobre las reuniones que se realizaron entre el 12 de abril y 8 de junio. Algunos párrafos, nombres o detalles de esos informes fueron marcados con números; el mismo número se colocaba en una tarjeta, en la que se ordenaba comprobar determinada información, ampliarla o precisarla. Finalmente, mediante oficios, se daban a conocer los datos solicitados.



Por ejemplo, el informe de la reunión efectuada el 12 de abril de 1966, dice en sus dos primeros párrafos:



"Nuestra reunión habitual con asistencia de la sra. Ana María Rico, Lic. Raúl Ugalde, Ing. Gómez Cuevas, Sr. Guillermo Mendizábal, Sr. Carlos Aguilera y el Sr. Serafín Bonny.



"El objeto de la reunión del núcleo, en esta ocasión, tuvo como principal necesidad la presentación del Sr. Serafín, que es miembro activo desde hace tiempo (yo no lo conocía) y siendo obrero, es uno de los dirigentes de Loma Linda, Estado de México; fue presentado como militante de las distintas ramas en que se presenta el Partido Comunista Mexicano."



Esos párrafos están marcados con el número uno, que remite a la tarjeta uno que dice: "Procurar investigar con toda discreción quién es esta persona". El resultado de la investigación dice: "Mendizábal Guillermo (esposo de Ana María Rico). Media filiación: aprox. 40 años de edad, blanco, de 1.80 Mts. De estatura aprox., complexión regular... Se sabe que viajó a Chile... Trabaja en la Organización Editorial Novaro, S.A...". En otro informe se amplía la información con datos como sueldo, cuánto paga de renta, marca del automóvil, modelo, placas...



El informante consigna también que Serafín será anfitrión y guía de un recorrido que se realizará una semana después por Loma Bonita, Estado de México. "Es también el señor Serafín el que nos guiará en el estado de Morelos a fin de conocer y reorganizar los grupos dispersos de Jaramillo, estos grupos, según se dijo, están ahora en nuestro movimiento tanto por vengar la muerte de Jaramillo como por obtener nuevas concepciones respecto al socialismo.



"Preguntó al señor Carlos Aguilera que si no era factible un golpe de Estado en el próximo mes de noviembre, a lo que contestó el licenciado (Raúl) Ugalde que en cualquier momento se podría hacer pero que todavía no era oportuno hacerlo, que aún es indispensable la formación de 'cuadros' en todos los estados de la República.



"El señor Carlos Aguilera preguntó si se estaba trabajando este aspecto (de despertar la conciencia del pueblo para llegado el momento tener una gran mayoría) dentro del Ejército: el licenciado Ugalde contestó que efectivamente había militares dentro de la organización, mencionó a un tal Pancho que yo no conozco y creo que es el seudónimo; dijo que inclusive hay militares de Guardias Presidenciales que están dentro del movimiento". Su tarjeta respectiva dice: "Tratar de comprobar si existe alguna relación entre este asunto y los informes proporcionados por el general García Barrán".



Después de investigar, se informó: "esta colonia (Loma Bonita) pertenece al municipio de Tlalnepantla y donde se dice que existe un exsargento a quien llaman Pancho. Se procedió a localizar a esta persona dando por resultado que después de un recorrido interrogatorio sobre el mismo a diferentes personas, el señor Miguel Santoyo A., representante de la Conasupo y delegado de Loma Bonita, nos informó no conocer a esta persona ni tener datos de su existencia".



El 22 de abril, se reportó que el grupo estaba buscando una casa para trabajar: "la esposa del licenciado Ugalde es rusa y es una de las persona que diseñan el vestuario del ballet folklórico de Amalia Hernández; y acompaña al grupo a todas partes".



El grupo encontró una casa adecuada en Monterrey 187 bis, "grande, antigua y con salida a un callejón que da a Yucatán". El reporte del 1º de mayo dice: "...nos trasladamos a las calles de Monterrey pero resulta que la dueña de la casa es María Conesa La Gatita Blanca, razón por la cual se considera que representa un peligro para el movimiento rentar dicho domicilio".



El informante responde el 3 de mayo a una serie de preguntas que le formuló Gutiérrez Barrios:



"Contestando las preguntas de usted en el sentido de que averiguara yo si realmente hay división entre las personas que hasta la fecha conozco en el movimiento, y de ser así cuáles eran las razones, puedo contestarle lo siguiente:



"Primero: No es realmente una división, sino que hay diversas personas que ven la actuación del movimiento en forma distinta, es decir, unos pugnan por la acción inmediata armada en contra del gobierno, otros por seguirnos organizando y esperar un momento crítico para lanzarnos a la lucha. En realidad es un antes o un después, pero el objetivo es el mismo.



"Estoy de acuerdo con usted en el sentido de que yo no podré ver y tal vez no conocer a tiempo la actuación de otros núcleos. Ahora bien, por mi parte puedo decirle que sí se corre el riesgo de que una parte del movimiento se lance por su cuenta y riesgo en contra de las instituciones; es decir, que existe el peligro de que algunos núcleos no esperen instrucciones definitivas del grupo nacional.



"En Tlanepantla pude constatar personalmente mucha agresividad entre los obreros que visitamos y se dijo que sólo esperaban terminar de organizar la red de sabotaje.



"Supe que van a eliminar a un capitán del Ejército de nombre o apellido Cárdenas que se está infiltrado en diversos grupos como espía del gobierno."



El 8 de mayo, el grupo hizo la reunión de trabajo en Loma Bonita. "Nos reunimos con tres dirigentes, resultando ser uno de ellos Pancho a quien ya he mencionado. Pancho perteneció al Ejército, fue sargento primero y en su plática dijo que con cierta frecuencia se reúne con soldados a los que ha ido atrayendo para formar un pequeño grupo, a este grupo también asisten algunos oficiales del Ejército. Pancho considera que llegado el caso serán de mucha utilidad tanto para enseñar el manejo de armas como para manejarlas y para sabotear las unidades donde se encuentran, pero según parece no se les ha dicho nada del movimiento.



Pancho es el encargado de conseguir las armas en los cuarteles y platicó que hace algunos años llegó a reunir hasta 200 armas, pero que ahora la situación es difícil y delicada porque hay mucho control sobre el armamento."



El último informe consultado es del 8 de junio, y revela que de las investigaciones se había pasado ya a las detenciones:



"Nos dijeron que la gente estaba impaciente, que ya la situación es insostenible y que desean entrar en acción. Supimos que a este lugar han venido agentes de la procuraduría buscando al señor Serafín Bonny.



"En Tlalnepantla nos reunimos con cuatro personas: los dos hermanos Garay, el Zacatecano y otro (?). El más chico de los hermanos Garay, de unos 36 años aproximadamente, estuvo tres años en el Ejército; y el mayor de ellos, de unos 40 años, estuvo en filas seis años; dicen ser expertos en el manejo de armas, conocen muy bien a la gente de Jaramillo y nos mostraron el programa y folletos que el mismo Jaramillo les dio.



"Los hermanos Garay nos plantearon el siguiente problema: dicen que agentes de la Procuraduría secuestraron a dos dirigentes sindicales vecinos. Uno de los secuestrados es el secretario general del sindicato de Aceros de México y el otro el que fue nombrado delegado al congreso minero realizado en la Ciudad de México. Las dos personas secuestradas pertenecen al Partido Comunista y al MRP."



El 11 de agosto, los involucrados en la "conspiración" fueron detenidos. La revista Tiempo del 22 de agosto, informó:



"Después de una investigación que requirió varios meses, la Policía Preventiva del Departamento del DF comprobó las informaciones confidenciales que había recibido sobre las actividades de ciertos grupos, que se consideraron contrarias a la Ley en el aspecto del orden, paz, y seguridad de las instituciones del Estado y del pueblo de México."



Agregó que se habían encontrado "algunas armas de fuego, una bomba de fabricación casera, algunos documentos 'comprometedores' y varios discos con la grabación de una tonadita laudatoria para el desaparecido líder de la revolución cubana, Ernesto Che Guevara".



La mayor parte de los detenidos quedó libre, pero algunos, como Rico Galán, pasaron cerca de cinco años en la cárcel. El periodista argumentó en su defensa que de ninguna manera se trataba de un grupo subversivo, sino que simplemente se estaba organizando el Movimiento Revolucionario del Pueblo con fines meramente políticos.





(Proceso 1197 / 11 de octubre de 1999)





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Fecha: Wed, 1 Nov 2000 14:12:28 +0100 (CET)

De: Angel MARTINEZ ALARCON
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Asunto: Fernado Gtz Barrios

Para: Luis CASTRO "OBREGÓN"

CC: partisano@hotmail.com

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En memoria de Don Fernando Gtz Barrios.

Política, Xalapa, Ver a 1 de noviembre de 2000:





Fidel Herrera y Memo Zúñiga



"En nombre de Gutiérrez Barrios,



vamos a apoyar a







Regina Martínez, Tulio Moreno,Veracruz, Ver.– Si en su

momento el senador Fernando Gutiérrez Barrios, se

manifestó en favor de la candidatura del tabasqueño

Roberto Madrazo Pintado, para dirigir el CEN del PRI a

partir del 6 de diciembre próximo, con su reciente

fallecimiento han surgido algunos priístas

oportunistas, priístas que aseguran "retomarán esta

bandera", como es el caso de Fidel Herrera Beltrán.



"Yo levanto la bandera de Gutiérrez Barrios",

respondió el también senador por Veracruz al término

del homenaje póstumo que Gobierno del Estado y el

Partido Revolucionario Institucional (PRI), rindieran

al controvertido exgobernador veracruzano un día

después de su muerte, ocurrida este lunes en la

capital del país por una afección del corazón.



"Apoyar a Roberto Madrazo es la decisión de los

veracruzanos", subrayó Herrera Beltrán, quien refirió

que el mensaje realizado en este sentido por Gutiérrez

Barrios hace un par de meses, está más allá del

acuerdo político interno que todos los priístas tienen

que construir con tolerancia y mucho respeto para

elegir a quien habrá de dirigir al PRI en los próximos

años.



Esta afirmación, la secundó Guillermo Zúñiga Martínez,

excoordinador estatal de campaña de Madrazo Pintado,

cuando el gobernador de Tabasco aspiró a llegar a ser

el candidato presidencial del PRI en los comicios

federales del 2 de julio, sin embargo, sería derrotado

por Francisco Labastida Ochoa en la contienda interna

efectuada en noviembre de 1999.



"En nombre de Gutiérrez Barrios, vamos a apoyarlo",

aseveró Zúñiga Martínez quien fuera dirigente estatal

del PRI en Veracruz. Para el también candidato

perdedor a la diputación federal por el distrito de

Jalapa en los comicios del 2 de julio pasado, Roberto

Madrazo, "es la figura más popular y sólida del país".



Para éste priísta veracruzano, Madrazo Pintado, quien

concluirá su gestión como gobernador de Tabasco el día

último del mes de noviembre próximo, "es el líder que

necesitamos todos los priístas para recuperar la

presidencia de la República que quedó en manos de la

derecha".



¿Es posible convocar a la unidad cuando desde la misma

presidencia de la República y sectores del propio PRI

pretenden obstruir la candidatura de Madrazo?, se le

cuestionó al madracista.



– A esa presidencia afortunadamente le queda poco

menos de dos meses para que se termine. La

convocatoria es que los priístas que piensan y valen

son los que deben actuar y no quienes tienen intereses

particulares que defender. Fernando Gutiérrez Barrios

es el símbolo que seguirá sirviendo a Veracruz y a

México, y en su nombre, vamos a apoyar a Madrazo.



En el acto donde se rindió homenaje póstumo al

exsecretario de Gobernación en el recinto de la

Reforma, otro exgobernador veracruzano, Dante Delgado

Rannauro, ahora dirigente nacional de un partido en

oposición al PRI, como Convergencia por la Democracia,

con voz quebrada y casi al borde del llanto, respondió

a reporteros, "don Fernando me dio profundas

satisfacciones y...., es todo...".



De entre la clase política reunida en este acto

luctuoso realizado en el recinto de la Reforma,

destacó la presencia de Delgado Rannauro, a quien

pocos priístas lo saludaron, pese a haber militado en

el PRI durante varios años y ocupado diversos cargos

públicos y partidistas, sobre todo en la época de

apogeo político de Gutiérrez Barrios, su protector

político.



Luego de rendir guardia de honor junto al féretro del

también exgobernador de Veracruz, Delgado Rannauro se

refirió a Gutiérrez Barrios como un hombre congruente

hasta el último momento. La relación afectiva y de

trabajo que mantuvieron durante casi 30 años ambos

políticos, aseguró, "me hace respetar permanentemente

su memoria, guardo el mejor recuerdo de él".



La figura y trayectoria de Gutiérrez Barrios, aseveró,

"siempre ha sido un ejemplo a seguir". La relación

cordial y afectuosa que mantuviera con el exdirector

de la Federal de Seguridad en la época de los sesenta

y setenta nunca se interrumpió. "Más allá de quienes

piensan que ente él y yo hubo alguna diferencia, puedo

asegurar que nunca se dio", aseguró.



En este sentido, afirmaría que apenas hace un mes se

reuniría con Fernando Gutiérrez Barrios, los

representantes de Convergencia por la Democracia en el

Congreso de la Unión y el senador panista Diego

Fernández de Cevallos, "comimos, platicamos y seguimos

hablando de los proyectos futuros del país".



Gutiérrez Barrios, refirió, "sabía que el siglo del

viejo régimen había concluido. Por ello en esa

reunión, según afirmó, "me decía, mira Dante lamento

no tener 15 años menos para estar dando la batalla

juntos". Por eso quienes quieran imaginar escenarios

que no se apeguen a la realidad para lastimar su

memoria, subrayó, "tergiversan la historia del país".



Sobre los acontecimientos de 1968, señaló, "que podía

hacer un director cuando tiene enfrenta a todo un

aparato de estado". Es decir, aclaró, al presidente de

la República, al Secretario de Gobernación, al de la

Defensa y al Jefe de la Ciudad de México, "el era un

funcionario muy joven que cumplió con su capacidad de

informar, pero de ahí a tomar medidas ejecutivas están

fuera de la realidad".



La aportación de Gutiérrez Barrios sobre el movimiento

estudiantil del 68, insistió, "ha permitido que este

tema se este ventilando". Lo que en situaciones como

estas se tiene que hacer, opinó, "es ampliar las

relaciones con la sociedad y el gobierno; necesitamos

un estado de derecho donde haya transparencia en la

administración pública y que no haya secretos de

Estado ante la falta de canales institucionales de

información".



De lo contrario, aseveró, "simplemente pretenden

construir leyendas negras y lastimar imágenes de

hombres y mujeres que han construido su prestigio y

desarrollo profesional, sirviéndole al país, como es

el caso de Gutiérrez Barrios". En lo personal,

reiteró, "guardo el mejor recuerdo de un mexicano a

quien siempre respetaré, que supo siempre cumplir su

palabra".



m.regina@mailcity.com

Dante Delgado



"Don Fernando me dio profundas satisfacciones y...

y..."



Tulio Moreno Alvarado, Veracruz, Ver.— El líder

nacional de Convergencia por la Democracia, Dante

Delgado dio quizás la respuesta más breve de todas las

que se recogieron entre el grupo priísta veracruzano

que se congregó en el homenaje luctuoso a uno de sus

símbolos :



"Don Fernando me dio profunda satisfacciones, y ...".



Y en su brevedad llevaba la carga emotiva por el amigo

perdido, en el homenaje personal del alumno favorito

que no pudo concluir la frase cuando la voz se le

quebró por un llanto apenas contenido que estuvo a

punto de aflorar.



Por un instante, un segundo, probablemente, Dante

Delgado hubiera preferido continuar siendo priísta

para estar al lado de quien le dio la mejor

oportunidad de su vida política y con quien aseguró

mantener una relación tan próxima como la que "salvo

su esposa e hijos, muy pocas personas pudieron haber

tenido con Don Fernando hasta sus últimos días".



De frente al féretro que guardaba los restos mortales

del controvertido Hombre Leyenda, el subsecretario de

Gobierno, Jorge Uscanga Escobar, en medio del compacto

grupo de la indiferente élite de los funcionarios

alemanistas, reflejaba en su rostro un sufrimiento

interno, similar al del líder convergente.



Aguantaba firme, los músculos del rostro, duros,

apretando sus emociones.



Los dos aprendices favoritos del entonces gobernador,

compartían, desde posiciones políticas encontradas y

lejanas el mismo dolor, aparentemente ajenos a un acto

luctuoso que se convirtió en una pasarela en la que se

juntó la vieja guardia gutierrezbarrista con la

nomenclatura en el poder.



Ambos aprendieron y crecieron políticamente al lado de

quien para unos fue un patriota, un hombre ejemplar

pero para otros representó la parte más oscura del

sistema político, el brazo ejecutor de la represión

contra distintos movimientos sociales y políticos de

fines de la década de los 60 y principios de los 70.



Antes de la llegada de los restos mortales del segundo

senador veracruzano que fallece en pleno ejercicio de

su función —el otro fue en una curiosa coincidencia,

Heberto Castillo Martínez, uno de los líderes del

movimiento del 68— una ruidosa batucada acompañaba a

algunos líderes de colonias y locatarios del mercado

de artesanías del malecón, quienes portando pasacalles

con la figura del entonces candidato del PRI a la

Senaduría esperaban impacientes la llegada de la

carroza fúnebre para dar salida a su contenida fe

todavía priísta.



Enojados porque el excesivo operativo de seguridad

montado por el subsecretario de Seguridad Pública,

Alejandro Montano no los dejaba acercarse al evento,

algunos se alejaban en medio de mentadas de madre "a

quien correspondiera porque no nos permiten

despedirnos de nuestro amigo"; otros gritaban,

clamaban que los dejaran pasar "que no sean ineptos

nosotros somos priístas de corazón" decía con sus más

de 50 años de militancia priísta, Elena Abreu Utrera.



A las 12: 05, por fin llegó el negro vehículo seguido

del camión en que el gobernador Miguel Alemán

acompañaba a la familia del político fallecido. Ningún

representante de la oposición se presentó. Tampoco

algún personaje de la capital del país, excepto el

sonorense Manlio Fabio Beltrones, quien argumentando

la naturaleza luctuosa del momento escurrió el acoso

de los reporteros.



Al lado de los tres senadores veracruzanos, Armando

Méndez de la Luz de Convergencia por la Democracia,

Elías Moreno Brizuela del PRD y Fidel Herrera Beltrán

del PRI, la nota la dio el dirigente de la

Confederación Nacional de Pueblos Indios, CNPI, Genaro

Domínguez Maldonado.



"El Jarocho" quien se proclamó

zapatista—floresmagonista y militante de izquierda

declaraba también su admiración por Don Fernando a

quien eximió de culpa en los acontecimientos del 68

"cuando estudiaba en la UNAM lo único que festejábamos

era el 26 de julio, el asalto al cuartel Moncada. No

se debe olvidar que la Revolución Cubana fue posible

gracias a que Gutiérrez Barrios protegió a Fidel

Castro. Entonces no pudo ser el representante del lado

oscuro, ¿o no?



Bajo la mirada dura, fría casi olvidada de las

estatuas de los próceres reformistas que rodean el

viejo recinto histórico donde una vez hace mucho

tiempo, Benito Juárez expidió las cada vez más

denostadas Leyes de Reforma, sin cruzar la vista y

mucho menos palabras, la animadversión entre Dante

Delgado y sus excompañeros priístas llamaba la

curiosidad de los presentes al momento de acercarse a

la obligada guardia de honor, previa hostilidad

abierta, casi para impedir que se acercara al regazo

de Benito Juárez donde reposaba el distinguido masón

homenajeado.



Obligado por la circunstancia de que ningún

exgobernador veracruzano estuvo presente, Miguel

Alemán tuvo una tibia deferencia al expriísta. Con un

"señor exgobernador" inició su mensaje que concluyó

con la afirmación de que "ayer Fernando Gutiérrez

Barrios era leyenda, hoy su obra ya forma parte de la

historia".



Cuando se acabó el ajetreo, se llevaron el féretro de

Gutiérrez Barrios a una funeraria para prepararlo para

la cremación, en el antiguo recinto reformista todavía

se oían los ecos de las mujeres del mercado de

artesanías del malecón, que desde lejos, sin poder

entrar, le fueron a cantar al viejo político, su

canción favorita, "Veracruz".



RegresarPasarela política el funeral de FGB



Montano y Dante se enfrascan en duelo de palabras



El subsecretario de Seguridad Pública pide al

Convergente se retirara de donde estaba porque

estorbaba







• DDR: No estorbo, "lo que pasa es que hicieron todo

al revés... primero se mete el cuerpo y luego se deja

pasar a la gente"



• AMG: "Sí, pero de todos modos estorbas"







Manuel Carvallo, Veracruz, Ver.— Lejos de parecer un

sepelio, el reconocimiento póstumo de cuerpo presente

que se hizo en honor al senador Fernando Gutiérrez

Barrios, pareció ser simplemente una pasarela

política, en la cual, tanto funcionarios, políticos,

empresarios, líderes sindicales y dirigentes de los

diversos sectores, sólo fueron para ser entrevistados.



Hubo de todo, desde declaraciones fuertes como la del

líder de los pueblos indios, Genaro Domínguez, —que

advirtió que muy pronto despertaran los indígenas

veracruzanos cansados de tantas injusticias—; hasta

algunas discusiones como la de el bodyguard del

gobernador, Alejandro Montano con el exgobernador y

actual líder convergente Dante Delgado Rannauro.



Sin el mínimo respeto a la memoria de Fernando

Gutiérrez Barrios, y mucho menos al líder nacional del

Partido Convergencia por la Democracia, el

subsecretario de Seguridad Pública, Alejandro Montano,

se acercó al exgobernador Dante Delgado, para decirle

que se quitara del lugar en donde estaba parado porque

estorbaba.



Evidentemente molesto pero con mucha cordura y respeto

al que fuera uno de sus mejores amigos, Dante Delgado

le respondió al subsecretario, que no estorbaba, "lo

que pasa, es que hicieron todo al revés… primero se

mete el cuerpo y luego se le deja pasar a la gente".



Tras la respuesta de Dante, Montano sólo respondió:

"si, pero de todos modos estorbas". Dante dio la

vuelta y se retiró.



Aún faltaban dos horas para que arribara al puerto el

féretro del senador Fernando Gutiérrez Barrios, y en

el recinto de la Reforma ya se encontraba casi lleno

de funcionarios menores, líderes sindicales —como

Pacho Castro y José Luis Enríquez—, y alguno que otro

político de diferentes partidos, evidentemente

satisfechos por estar rodeados de reporteros.



En ese momento, al menos diez diputados locales del

Partido Revolucionario Institucional, encabezados por

Carlos Brito Gómez, arribaba al tradicional café de la

Parroquia, en donde en medio de gritos y carcajadas,

desayunaron huevos con longaniza. Tampoco ellos

desperdiciaron la oportunidad y no falto alguno que

diera entrevista a los medios locales,



Los primeros en hacer guardias de honor fueron el

gobernador y su esposa Christiane Magnani, después

familiares y de ahí le siguieron funcionarios del

gobierno del estado como Gustavo Nachón, Ramón

Ferrari, Jorge Uscanga Escobar, Francisco Berlín,

Víctor Arredondo, y muchos otros más.



Tras esperar su un buen rato toco el turno al

exgobernador Dante Delgado y al alcalde de Veracruz,

Francisco Avila Camberos, quienes tuvieron que hacer

la guardia solos, ya que nadie más quiso pasar con

ellos.



El acto luctuoso, más bien pareció un acto político de

gran magnitud, ya que el acceso a la calle Benito

Juárez fue cerrada y sin contar con el medio centenar

de guaruras de Gobierno del Estado que impedía el paso

a las personas que pretendían ingresar al recinto de

la Reforma para darle el último adiós a Fernando

Gutiérrez Barrios.



RegresarMira Política



Pendiente





Guadalupe H. Mar



Veracruz







ASI ES LA VIDA... Don Fernando Gutiérrez Barrios había

programado una rápida visita a la ciudad de Jalapa

para alguno de estos días de la semana en curso, pues

tenía la inquietud de abrir una oficina en la capital

del estado que fuera el puente entre él y los

veracruzanos que buscaban su gestoría, y así evitarles

que viajaran a la ciudad de México para verlo.



Su preocupación por venir a Veracruz crecía conforme

se apersonaban con él gente que viajaba desde lugares

remotos del estado de Veracruz para entregarle la

documentación de un caso difícil de resolver, o bien

para solicitarle un consejo, personas a las que

incluso llegó a atender en los pasillos del Senado

donde últimamente pasaba la mayor parte de su tiempo.



Lo que son las cosas, el inesperado viaje sin retorno

que todos tendremos que hacer tarde o temprano, le

impidió a don Fernando venir aún con vida a Veracruz.



En su oficina, allá en la ciudad de México, sus

colaboradores de toda la vida, el profesor José Luis

García Mercado, la señora Laura Vargas y el mayor

Armando Félix Contreras, seguirán trabajando dándole

seguimiento a los asuntos que Gutiérrez Barrios había

dejado encaminados.



LA VIDA ES ASÍ... Ironías de la vida, el abogado Raúl

Ojeda Mestre, quien ayer habló en la ceremonia con que

se rindió homenaje post morten a Fernando Gutiérrez

Barrios en el Recinto de la Reforma en este puerto,

demostró que era amigo de la familia del hombre

leyenda Ojeda Mestre, para quienes lo han olvidado,

fue el primer representante personal del entonces

gobernador del estado Fernando Gutiérrez Barrios en un

acto cívico, el del 5 de febrero, que precisamente se

celebró en el Recinto de la Reforma.



Raúl Ojeda, sabido es, era el hombre de las absolutas

confianzas de Gutiérrez Barrios, al grado que se le

ponderaba como uno de los más viables sucesores de don

Fernando cuando éste anunció que se integraba al

gabinete de Carlos Salinas de Gortari.



Hoy, al paso de los años, los hechos han demostrado

que Ojeda Mestre hubiera sido el hombre adecuado para

suceder a don Fernando en el gobierno estatal. Pero en

fin.



CORRESPONSABLE... La familia de don Fernando pidió al

periodista José Luis Poceros que fuera depositario del

ataúd donde estuvo el cuerpo de Gutiérrez Barrios

quien finalmente fue cremado en este puerto.



Poceros, director del periódico "Gráfico de Xalapa",

asumió la responsabilidad y será entonces el encargado

de entregar el ataúd al DIF para su posterior entrega

a gente de escasos recursos.



VAYA DILEMA... No uno, sino varios, fueron los que al

acercarse ayer a la senadora suplente Noemí Guzmán

Lagunes, compañera de fórmula de Fernando Gutiérrez

Barrios para la pasada contienda electoral del pasado

2 de julio, no sabían si darle el pésame o

felicitarla, puesto que ella será la que releve al

hombre leyenda en la Cámara de Senadores.



Quienes conocemos a Noemí, sabíamos lo mal que se

sentía con el fallecimiento de don Fernando, pero

sobre todo, porque se le pudiera calificar de

"suertuda" cuando ella se ha ganado a pulso sus

espacios y cada logro lo ha obtenido luchando a brazo

partido, enfrentándose sobre todo, con los misóginos

que abundan en su partido.



NOMBRES, NOMBRES.... Del discurso de Miguel Alemán

Velazco ante los restos mortales de don Fernando

Gutiérrez Barrios, ayer en el Recinto de la Reforma,

llamó la atención cuando el mandatario estatal dijo lo

siguiente: "enfrentó a sus adversarios con seguridad,

con valentía y entereza... su ejemplo de lealtad a

México, apaga las voces de quienes quieren empañar su

memoria y no tuvieron el valor de enfrentarlo en

vida".



Claro que el ejecutivo estatal sabe muy bien a quién o

quiénes se refirió en su alocución, varios de ellos

radicados aquí en Veracruz, el estado que Alemán

Velazco gobierna.



NO SE VALE... Mal, pero muy mal se vio que el grupo de

mujeres que traía consigo Fidel Kuri Grajales,

estuvieran gritando vivas y porras a favor del

diputado local priista cuando en el interior del

recinto de la Reforma se montaban guardias ante el

féretro que guardaba los restos mortales de don

Fernando Gutiérrez Barrios.



QUE CONSTE.... Ni Chente Fox, ni su gente, ni los

panistas pueden criticar a la Secretaría de Hacienda

por tratar de justificar el pago del bono sexenal a la

burocracia pese a que la Ley no lo contempla, porque

lo mismo hizo la SHCP para arreglar que al margen de

la legislación vigente el presidente electo y su

equipo de transición pudiera cobrar sus jugosos

sueldos. Que conste, porque aún hay quienes creen que

el cambio se reduce a sustituir a una persona por

otra.



AHORA O NUNCA... Al pie del féretro donde se

encontraba don Fernando, varias mujeres priistas

reclamaron a Teté Terán, dirigente estatal del CIM, su

apatía por defender los espacios de las priistas y que

peor aún, permita que Armando José Raúl Ramos Vicarte

las margine.



Allí mismo, como si nadie las escuchara, Teté Terán

les respondió que gran parte de la culpa es de las

mujeres que no han sabido ser y hacer grupo.



DÍGALO SIN MIEDO... Comentarios y sugerencias al

teléfono (29) 214990, o bien a través del E-mail:

ednita@pozarica.net



RegresarTal Cual



Orfandad







Alberto Loret de Mola







Sería cómodo y rápido hablar con singular y evidente

tortuosidad sobre los hijos o entenados políticos del

fallecido don Fernando Gutiérrez Barrios. Tendríamos,

entonces, que hablar de algunos diputados, alcaldes,

senadores, secretarios federales y estatales,

subsecretarios y una inacabable lista de alumnos y

ahijados del llamado "hombre leyenda". Por cierto, una

acotación: viniendo de quien vino el famoso mote no

sabemos que pensar, no porque el exgobernador no fuera

un personaje clave, sino por la mala leche del gnomo

de Dublín que igual fue sarcástico o sincero al

nombrarlo así.



Gutiérrez Barrios fue uno de los hombres mejor

informados de México durante las últimas cuatro

décadas. Eso es mucho tiempo. Esa es mucha

información. Y por ser tanta, no puede ser memorizada

por cerebro alguno.



Lo anterior nos hace pensar, suponer, elucubrar, es

más, estamos seguros, de la existencia de un respaldo

informativo en que el deben estar asentados desde los

detalles ocultos del 68 –que consignarían la

responsabilidad de Luis Echeverría–, hasta el color de

los calzoncillos preferidos del también fallecido

Fidel Velázquez.



Y esos archivos deben estar, ahora, en manos de

alguien.



En esos registros, creemos, se deben consignar los

"problemas" de militares, funcionarios, curas,

políticos, periodistas, empresarios, así como las

pequeñas debilidades de todos, sus caprichos, sus

conversaciones privadas, sus intereses, sus

pecadillos.



Rafael Loret de Mola, hermano nuestro y amigo del

extinto Senador, nos contó que al inicio de los

dorados días del salinismo y tras una sabrosa plática

con el entonces secretario de Gobernación, le comentó

de sus sospechas sobre un aparente espionaje a través

de su teléfono, lo cual fue desmentido por don

Fernando amablemente, categóricamente. Al salir, sin

embargo, quiso el político dejar entrever su nivel de

información con una pregunta que rondaba el entorno

personal del periodista ¿como sigue su suegra? Ese era

un tema que Rafael sólo había tratado con su familia,

en Mérida, vía telefónica.



En fin, volviendo al tema, deben existir mapas exactos

que representen el entramado nacional con la fidelidad

de quien, en algún momento, estuvo obligado a informar

puntualmente a media docena de presidentes de la

República, sobre todo lo que necesitaban saber.



Fue tal su capacidad de entendimiento y documentación,

que presentaba, a decir de los que lo conocieron, los

problemas que surgirían en días, o semanas o meses, y

sus respectivas posibles soluciones.



Así, con el manejo de la información, llegó a ser si

no una leyenda un hombre clave para México, incómodo

para muchos, e indispensable para los que tomaron las

decisiones que hoy ya conocemos trasformadas en

historia.



Otro de los puntos a comentar es el hecho de que en

este país, todo, prácticamente todo, funciona con base

en acuerdos. No existen candidaturas, puestos de

elección, concesiones, imágenes públicas, sin su

respectivo acuerdo. El operador más serio y confiable

de la clase política mexicana del pasado medio siglo

fue, sin duda, Gutiérrez Barrios. El problema es que

dentro de la gran maraña nacional, hay posiciones,

muchas de ellas de primer nivel, negocios e

instituciones que dependen, en gran medida, de lo

acordado con el exgobernador veracruzano. O lo que es

lo mismo, a partir de su fallecimiento y tal como

dijera Cantinflas, "si to be or no to be, ya ni me

acuerdo".



¿Cuántos asuntos quedarán volando? ¿A dónde irá a

parar la información sobre casi todos los actores y

actuaciones de la vida nacional?



Don Fernando se llevó el recuerdo más no la

información.



Quien posea las claves de acceso a ese diccionario de

la realidad mexicana –resguardado en las oficinas del

extinto, en la calle de Río Tíber de la Ciudad de

México–, será con el tiempo, el nuevo "hombre

leyenda". Y quienes basaban su poder en el de don

Fernando, aún los más cercanos e importantes, se irán

directito a la orfandad. Aquí no hay escalafón que

valga.



****************







Regresar



El Dictamen:

GUTIERREZ BARRIOS DEJO DE SER HOMBRE LEYENDA PARA

CONVERTIRSE EN PARTE DE LA HISTORIA: MAV



Homenaje póstumo de Veracruz





--------------------------------------------------------------------------------

En un marco impresionante, el féretro con los restos

de don Fernando Gutiérrez Barrios fue recibido con

aplausos prolongados, manifestación espontánea de los

veracruzanos reunidos este martes en el Recinto de la

Reforma, para rendirle un homenaje póstumo y aquí, el

gobernador Miguel Alemán Velazco en su discurso dijo:

"Ayer, fue una leyenda y hoy, su obra política y de

servicio público, ya forma parte de la historia".



Un mensaje emotivo leyó el jefe del Ejecutivo estatal,

el tercero de los participantes en un acto celebrado

en el Recinto de la Reforma, con los próceres de la

Reforma encabezados por Benito Juárez, como testigos

de calidad. Allí despertó el aplauso, cuando hizo

referencia de la lealtad institucional de Gutiérrez

Barrios, un testimonio que apaga las voces de quienes

lo atacan ahora muerto, pero sin el valor de

enfrentarlo cuando estaba vivo. Puntual el arribo del

cortejo fúnebre, a las doce horas entraba al Recinto

de la Reforma, encabezado por la señora Divina

Morales, ahora viuda de Gutiérrez Barrios, el

gobernador Miguel Alemán Velazco y la señora

Christiane Magnani de Alemán.



En el interior aguardaban los diputados priistas de la

Legislatura del Estado en pleno, los senadores de la

República - Fidel Herrera Beltrán, Elías Miguel Moreno

Brizuela, Armando Méndez de la Luz y Ricardo Aldana

Prieto. Así como los amigos más cercanos al afecto del

homenajeado Jorge Uscanga Escobar, Luis Espinoza

Gorozpe, Gustavo Nachón Aguirre, Nohemí Quirasco

Hernández, Mauro Loyo Varela, Ramón Ferrari Pardiño,

Everardo Sousa Landa, Fernando Charleston Salinas,

Manlio Fabio Beltrones, Dante Delgado Rannauro y

Guillermo González Díaz. Alemán Velazco con voz firme,

dominador del escenario destacó el reconocimiento que

pueblo y Gobierno de Veracruz rindieron al ilustre

paisano muy ligado a la historia del México

contemporáneo, un servidor de la patria y siempre leal

a las instituciones. Gutiérrez Barrios, agregó el

gobernante, resaltó la tarea política desplegada con

pasión y compromiso, inspirado en el ejemplo de

Juárez, con visión de futuro, abierto a la pluralidad.



LA MUERTE DE DON FERNANDO, GRAN PÉRDIDA PARA MÉXICO









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Los restos mortales de Don Fernando Gutiérrez Barrios

llegaron al aeropuerto internacional Heriberto Jara

Corona, a bordo del avión de la Fuerza Aérea Mexicana

TP-03, en el que también viajaron su esposa Divina

Morales de Gutiérrez Barrios y sus hijos Fernando,

Jorge, Marigel, Margarita y Alberto, además estuvieron

acompañados por los senadores, Fidel Herrera Beltrán,

Armando Méndez de la Luz, Elías Miguel Moreno Brizuela

junto con el ex gobernador de Sonora y discípulo del

"hombre leyenda" Manlio Fabio Beltrones.



El cuerpo del ex senador y ex gobernador veracruzano

fue recibido en la terminal aérea, a nombre del

Ejecutivo del Estado, Miguel Alemán Velazco, por la

secretaria de Gobierno, Nohemí Quirasco Hernández y

por el titular de Comunicaciones y Obras Públicas,

Gustavo Nachón Aguirre, además de los diputados

federales de Veracruz, como Jaime Mantecón Rojo y

Francisco Castro González. "Fue un hombre que estuvo

trabajando con ocho presidentes de la República y

hombre muy carismático y muy querido, fue un hombre

tranquilo, paciente, conciliador, muy comprensivo"

expresó Quirasco Hernández en plática con los medios

de comunicación. La aeronave llegó en punto de las

11:10 horas con el cuerpo de Don Fernando Gutiérrez

Barrios depositado en un féretro de caoba.



De allí fue colocado en una carroza que enfiló hacia

la carretera, tomó el entronque con la avenida Miguel

Alemán, posteriormente recorrió la Ignacio Allende

hasta Montesinos, tomó la avenida Morelos hasta llegar

al Recinto de la Reforma, donde se le rendió un

homenaje al mediodía. El féretro del político

veracruzano fue acompañado por un convoy integrado por

elementos de la Dirección de Tránsito, además de dos

autobuses en donde se trasladaron los diputados

federales de Veracruz, así como los senadores. "Es una

pérdida lamentable, inoportuna, pero también

constituye un compromiso para luchar por las ideas,

con la misma valentía y lealtad que Fernando Gutiérrez

Barrios, defendió a la Constitución y a la República"

expresó el senador, Fidel Herrera Beltrán. "Para

Veracruz y para México, fue una gran pérdida, por

encima de los partidos políticos, fue un hombre de

acción y de reflexión" agregó el legislador.







Inicio

SUSTITUIR A FGB, UNA ALTA RESPONSABILIDAD









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La senadora suplente Nohemí Guzmán Lagunes, quien en

breve asumirá la titularidad del escaño que el

político veracruzano Fernando Gutiérrez Barrios dejó

vacante en el Senado, expresó su compromiso de

desempeñarse con responsabilidad y representar a los

veracruzanos en la más alta tribuna del país.



Se dijo consciente de que asumirá un papel un tanto

difícil, dada la trayectoria política de Gutiérrez

Barrios y de su invaluable aportación a la vida

política nacional, pues como muchos priistas han

coincidido, desempeñaba un rol de suma trascendencia

en la transformación de México en este momento de

transición. Hizo énfasis en el ideario político del

extinto senador, quien dada su visión política recibió

encomiendas de suma trascendencia para el priismo,

como la conducción del proceso interno para

seleccionar al candidato a la Presidencia de la

República en 1999, por mencionar una de las últimas.



Lo calificó como un hombre de gran estatura política y

moral, pero sobre todo congruente, real, institucional

y fiel a sus propios principios ideológicos y al

ideario político del PRI, partido al cual siempre

sirvió de manera decidida. Dijo estar consciente de la

gran responsabilidad que asumirá, aunque reconoció, lo

habría preferido en otras circunstancias. Por eso y

por lo mucho que él tenía para aportar a los priistas

admitió, retomará muchas de sus cualidades, como su

prudencia y su ecuanimidad, así como su ideario y sus

principios políticos. Su partida es un gran dolor para

los veracruzanos y los mexicanos, pero ante todo se

debe seguir su ejemplo y poner en práctica sus

enseñanzas políticas, concluyó.





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CON GUTIERREZ BARRIOS SE VA UN BALUARTE DE LOS CAMBIOS

QUE VIVE EL PAIS, LAMENTO LA MASONERIA









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Tras el deceso del ex gobernador y senador Fernando

Gutiérrez Barrios será muy difícil que Veracruz

recupere un baluarte tan necesario para las nuevas

formas que se avecinan con los cambios políticos que

está viviendo el país, opinó el segundo gran vigilante

de la Logia Unida Mexicana, Fernando López Valenzuela.



Al señalar, para la masonería el fallecimiento del ex

secretario de Gobernación es una pérdida irreparable y

un enorme dolor, calificó al político veracruzano como

uno de los más valiosos de los últimos 100 años. Se

refirió a su trayectoria y su experiencia política

demostrada a lo largo de toda una vida de servicio

público desde diferentes trincheras tanto a nivel

estatal como nacional. Resaltó, Fernando Gutiérrez

Barrios, "a quien yo llamaba el Caballero de la

Política", era un hombre muy ponderado, de un enorme

conocimiento, su talento lo entregó al servicio de la

patria y al servicio de Veracruz".



Destacó su aportación a la política desde su

perspectiva liberal y con su amplia vocación de

servicio, con una verticalidad que lo distinguió a lo

largo de su vida. Sobre todo, remarcó el importante

papel que desempeñó como baluarte en la conformación

de la transformación política que viene observando la

nación en los últimos años. Por ello, apuntó, la

masonería se identificó plenamente con su pensamiento,

con el cual había profundas coincidencias en su

concepción liberal, para sus integrantes representa

una pérdida irreparable en el más amplio sentido. Cabe

señalar, los masones se hicieron presentes en el

homenaje que el Gobierno del Estado organizó en

memoria de Fernando Gutiérrez Barrios, en el Recinto

de la Reforma, y cuando su ataúd ingresó en ese sitio

le colocaron un blasón.





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Inicio









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Inicio







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Miércoles 01 de Noviembre del 2000

Consternación en Cuba por la Muerte de Gutiérrez

Barrios



LA HABANA, 31 de octubre (NTX).- Altos funcionarios

del Gobierno y del Partido Comunista de Cuba,

expresaron sus condolencias a la Embajada de México en

esta ciudad, por el deceso del político veracruzano

Fernando Gutiérrez Barrios, informó hoy una fuente

diplomática.



Heriberto Galindo Quiñones, embajador de ese país en

La Habana, manifestó que varios dirigentes de la

Revolución Cubana presentaron personalmente y por vía

telefónica su pésame por la muerte del ex secretario

de Gobernación, amigo del Presidente Fidel Castro.



En julio de 1956, Gutiérrez Barrios, fallecido este

lunes en la ciudad de México, a los 73 años por

complicaciones postoperatorias del corazón, capturó en

el Distrito Federal a Castro, quien preparaba en

México la revolución que lo llevó al poder el 1º de

enero de 1959.



Con Fidel Castro fueron arrestados tambien su hermano

Raúl, el cubano de origen argentino Ernesto "Che"

Guevara y Camilo Cienfuegos, entre otros guerrilleros,

durante un operativo realizado por la Secretaría de

Gobernación, en la cual laboraba el ahora occiso.



Según Castro, en aquella época, Gutiérrez Barrios le

dijo "doctor (en Derecho) usted está más seguro aquí

en la cárcel que en la calle, donde unos sicarios del

dictador Fulgencio Batista quieren matarlo, en la

cárcel le garantizo la vida, en la calle no".





"La muerte de Fernando Gutiérrez Barrios, es muy

lamentable porque fue un gran servidor público muy

querido en México y Cuba", destacó el embajador

mexicano acreditado en la isla mayor de las Antillas.



Entre las manifestaciones de respeto expresadas por

los miembros del Buró Político cubano por la muerte

del senador mexicano, destaca la ofrenda floral que

envió Castro.



Gutiérrez Barrios, quien fuera gobernador de su estado

natal de Veracruz, tenía previsto viajar a La Habana,

junto con otros 10 legisladores, el 6 de noviembre

próximo para develar una estatua del prócer mexicano

Benito Juárez, en la céntrica avenida de los

Presidentes.



La estatua del Benemérito de las Américas, obra del

escultor mexicano Tiburcio Ortiz Pérez, fue donada por

la fracción parlamentaria del Partido gobernante

Revolucionario Institucional (PRI).





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Nacionales - Nota siguiente

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Miércoles 01 de Noviembre del 2000

Adiós a FGB, Hombre que fue Leyenda y Ahora es

Historia: Miguel Alemán



VIOLETA PACHECO, corresponsal





VERACRUZ, Ver., 31 de octubre.- El hombre que fue

leyenda ayer, hoy es historia, dijo el gobernador

Miguel Alemán en el Recinto de la Reforma, ante el

féretro del ex gobernador Fernando Gutiérrez Barrios y

un aplauso de poco más de 300 asistentes se escuchó

ahí, en el mismo sitio donde Benito Juárez expidió las

Leyes de Reforma.



A las 11:00 horas de este martes, en el aeropuerto

Heriberto Jara Corona, llegó el féretro de cedro -café

oscuro con herrajes metálicos que contenían los restos

del ex secretario de Gobernación, ex director de

Caminos y Puentes Federales y, sobre todo, el

"veracruzano predilecto".



Una hora más tarde, en el Recinto de la Reforma,

ingresó el cadáver de Gutiérrez Barrios, escoltado por

su jefe de asesores, el mayor Félix Contreras, así

como por su esposa, Divina Morales de Gutiérrez, sus

hijos y sus nietos.



Se colocaron 200 sillas negras en tres secciones para

albergar a familiares, amigos y funcionarios del

Gobierno Federal, Estatal y Municipal, así como

veracruzanos en general, quienes se dieron cita para

honrar y otorgar el último adiós al "hombre leyenda".



Asimismo, más de un centenar de veracruzanos que no

tuvieron oportunidad de ingresar al lugar observaron

desde una valla metálica -puesta alrededor del Recinto

de la Reforma- todo el proceso fúnebre, por lo cual se

generó gran movimiento vehicular.



El gobernador, Miguel Alemán Velazco, y su esposa,

Christian Magnani de Alemán; el alcalde de Veracruz,

Francisco Avila Camberos y su esposa, María Begoña

Martín de Avila; los depositarios de los poderes

Legislativo y Judicial en el estado, así como el ex

gobernador veracruzano y fundador de Convergencia por

la Democracia, Dante Delgado Rannauro, acompañaron a

la señora Divina Morales de Gutiérrez, quien vestida

con un conjunto negro incorporó a su atuendo el

"pañuelo rojo" que Fernando Gutiérrez siempre lució

con orgullo en sus visitas a este puerto, cuando

radicaba en la ciudad de México.



También llegaron todos los diputados federales

priístas por el estado de Veracruz: el senador Fidel

Herrera Beltrán; Nohemí Guzmán Lagunes, suplente de

Fernando Gutiérrez, quien mencionó que espera aplicar

"todas las enseñanzas de Don Fernando; es un gran

compromiso".



La única dirigente del Comité Municipal del PRI,

Carolina Hernández Pinzón, también ex delegada de

Milpa Alta, estuvo presente, al igual que Luis

Espinoza Gorozpe, ex presidente del Tribunal de

Justicia en el estado durante el gobierno de Gutiérrez

Barrios, así como el subsecretario de Gobernación,

Miguel Angel Díaz Pedroza, entre otros de sus cercanos

colaboradores.



El primero en expresar su mensaje de condolencias fue

su ex jefe de Finanzas y Planeación, Raúl Ojeda

Mestre, quien ponderó la lealtad y la amistad que

siempre fue el reflejo de Fernando Gutiérrez Barrios;

"para el amigo no existe soledad", afirmó, "Don

Fernando amó su tierra, sirvió con integridad y

entrega, al anteponer siempre el bienestar colectivo y

para él siempre estuvo presente Veracruz, primero y

siempre".



También estuvieron presentes integrantes de la Gran

Logia Unida Mexicana, que repsenta en el estado

Anselmo Juárez Ronquilla.



A su vez, Miguel Alemán Velazco expresó públicamente

sus condolencias a los familiares directos, a sus

hijos: Marigel, Fernando, Alberto, Jorge y Margarita,

y dijo: "Lo recordamos siempre como el político

completo".



"La política fue todo un arte para Don Fernando

-recordó el mandatario-, siempre inspirado en la obra

y acción de Benito Juárez, siempre enfrentó a sus

adversarios con valentía y se le identificó como un

hombre de mano firme", abundó.



Fue un gran servidor público, a quien le caracterizó

la sencillez, agregó, y puntualizó: "Fernando

Gutiérrez Barrios, ayer hombre leyenda, hoy es

historia".



El cuerpo de Don Fernando se trasladó más tarde a la

sede del Comité Municipal del PRI, ubicado en la calle

de Nezahualcóyotl, en donde también recibió un

homenaje, para ser después llevado al velatorio La

Luz, en el fraccionamiento Floresta, donde fue

incinerado. Sus cenizas serán enviadas de regreso a la

capital del país.







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Nacionales - Nota siguiente





REFORMA:

Llegan los restos de Gutiérrez Barrios



El cuerpo de Gutiérrez Barrios fue trasladado por las

principales calles de la ciudad.

Por SANDRA ISABEL JIMÉNEZ/ Grupo Reforma

Villahermosa, México.-31/Oct.2000.- El cuerpo del ex

Gobernador de Veracruz, Fernando Gutiérrez Barrios,

arribó el mediodía de este martes al Aeropuerto

Internacional Heriberto Jara Corona, en un jet del

Estado Mayor Presidencial.



En la aeronave que trasladó los restos del político

priísta viajaron José Luis García Mercado, Oficial

Mayor del Partido de la



Revolución Democrática (PRD); los Senadores de

Convergencia por la Democracia (CD) y del

Revolucionario Institucional (PRI), Armando Méndez y

Fidel Herrera, respectivamente; así como el ex

Gobernador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones; y el

miembro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRD,

Elías Miguel Moreno.



El cuerpo de Gutiérrez Barrios fue trasladado por las

principales calles de la ciudad cerrada por agentes de

tránsito para que los restos del político llegaran al

recinto de La Reforma, donde fue colocado frente a la

estatua del benemérito de la Américas cuya leyenda

reza: "A Benito Juárez. La Patria agradecida".



La clase política veracruzana y miembros de varios

partidos de la República ofrecieron un prolongado

aplauso en memoria del quien fuera también Secretario

de Gobernación durante la administración de Carlos

Salinas de Gortari.















especial




















El 'hombre leyenda', Fernando Gutiérrez Barrios murió

a sólo un mes del fin de un régimen que acompañó por

casi 50 años.

plaza pública

Gutiérrez Barrios

Por MIGUEL ANGEL GRANADOS CHAPA

Cd de México.-Cuatro días después de cumplir 73 años,

y cuando apenas iniciaba la menguada vida senatorial

que su ocaso le había deparado, murió ayer Fernando

Gutiérrez Barrios, esencialmente un policía político

que consiguió a duras penas desembarazarse de la marca

que le imprimió una vida dedicada al espionaje, la

información y la represión.

Nacido en Veracruz el 26 de octubre de 1927, Gutiérrez

Barrios perteneció al pie fundador de la Dirección

Federal de Seguridad, la policía política mexicana. Al

concluir su carrera en el Colegio Militar, fue

seleccionado para un curso especial que orientaría

decididamente su carrera pública (tan pública como

puede ser la que ocurre en la discreción de la

información confidencial). Fue un típico producto de

esa agencia de investigación organizada por el

gobierno de Miguel Alemán, tanto para satisfacer sus

propias necesidades de información política como para

responder a la exigencia de la Guerra Fría. Al dejar

de ser un informante de a pie, el primer cargo

desempeñado por Gutiérrez Barrios era toda una

definición: jefe de control político (no en el sentido

en que se denominaba a los líderes de las Cámaras,

sino en el más mecánico de poseer las claves que

permiten inducir o frenar una conducta).

Esos primeros pasos ocurrieron bajo la presidencia de

Alemán y Ruiz Cortines. De esa época data su

proclamada amistad con el líder cubano Fidel Castro:

lo capturó cuando conspiraba en

México contra Batista y no fue ajeno al impulso que

enseguida recibió aquí la Revolución Cubana. Cuando

López Mateos hizo secretario de Gobernación a Díaz

Ordaz, que había sido oficial mayor allí mismo, su

temprana vinculación con el joven capitán Gutiérrez

Barrios fue mutuamente provechosa. El militar ascendió

a subdirector de la Federal de Seguridad y pasó a la

dirección cuando Díaz Ordaz fue presidente de la

República.

No se pudo fijar, a pesar del tiempo transcurrido, la

naturaleza última de su función en los sucesos de

1968. Hace cuatro semanas, apenas, tuvo que hacer

frente a una exigencia social, la de que como senador

de la República explicara qué hizo entonces como

responsable de la información política destinada a la

Presidencia. Soslayó su responsabilidad, escudándose

primero tras un enfoque analítico ("el gobierno

insistió en preservar el orden institucional y los

grupos manifestantes en mantener sus demandas; se

trataba de dos lenguajes, de dos universos políticos

distintos") y después bajo la formalidad de su

función: entregó a la mesa directiva copia del informe

que entregó en la madrugada del 3 de octubre de aquel

año a Díaz Ordaz. Contiene una apreciación

insuficiente y aun banal sobre la matanza de

Tlatelolco, contradicha por información superviniente,

aun de medios militares, como la acusación del general

Marcelino García Barragán al jefe del Estado Mayor

Presidencial Luis Gutiérrez Oropeza.

A Echeverría le fue útil el desempeño del director de

la DFS, al punto de que lo elevó a la subsecretaría,

encargado de la misma función. Creció su influencia y

ensanchó el ámbito de sus tareas cuando el Estado hizo

frente a la insurgencia armada y lo hizo sin reparar

en ningún obstáculo. Permaneció en la subsecretaría el

siguiente sexenio, pero ya no en el monopolio de la

información y la acción política subterránea, sino

compartiéndolas y aun disputándolas con Javier García

Paniagua, primero subordinado formal suyo, y luego

subsecretario también, su igual.

A su propio pedido, y también porque así convenía a

Bartlett, salió de Gobernación en 1982, después de 33

años de servicios en la seguridad nacional y la

información política. Se comprende que le resultara

trabajoso desembarazarse de un día a otro de rutinas y

hábitos largamente observados. Como director de

Caminos y Puentes Federales de Ingresos, un cargo poco

exigente, siguió ocupándose del análisis político a

partir del seguimiento de personas y situaciones. Lo

exponía de tanto en tanto al presidente De la Madrid

quien por ese motivo lo halló apto para la gubernatura

de Veracruz, en 1986. No sólo hizo eso el Presidente

en su provecho: lo indujo también al salinismo, en

cuya tendencia fue pionero y campeón, como lo enseñó

un diríase que monstruoso mitin en el puerto jarocho.

Más eficaz fue su aportación a los muy necesarios

votos con que Salinas quiso probar su victoria

electoral. Por todo eso Gutiérrez Barrios mereció el

doble privilegio de ser secretario de Gobernación, la

cúspide de su ministerio; y el de anunciar él mismo,

en su segundo informe como gobernador, que volvería a

la Ciudad de México como jefe del gabinete.

Lo fue por breve tiempo. Era ajeno al círculo

inmediato del Presidente, quien le cercenó además la

materia en que era experto el secretario, la

información sobre seguridad nacional. No ejecutó mal

el resto de las tareas: encabezó el proceso de reforma

política que estableció el Instituto Federal

Electoral, uno de los factores de la recuperación

salinista en las elecciones de 1991. Al comenzar 1993

Salinas se deshizo de él. Su papel de contacto con el

pasado se había ya agotado y en cambio crecía el

riesgo de mantenerlo por lo menos en apariencia en la

contienda por la candidatura presidencial, a él que

tanto sabía de tantos. Por ese motivo fue despedido, y

pareció entrar en un oscuro tramo final de su vida

pública. Volvió a saberse de él cuando fue secuestrado

y luego se le encargó el arbitraje en la elección de

candidato presidencial priista. Hay mucho más que

decir de él.



...





MIERCOLES 1o. DE NOVIEMBRE DE 2000







La jornada

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¤ Carlos Montemayor ¤



Los documentos de Gutiérrez Barrios



Fernando Gutiérrez Barrios fue el eje de varios

procesos políticos y policiacos claves del México

moderno; también, de la estrecha relación diplomática

del gobierno mexicano con el de Cuba desde los días

anteriores al embarcamiento del Granma. Gutiérrez

Barrios actuó con eficiencia cuando tuvo en sus manos

el poder de seguridad nacional y la represión política

quizás porque no se le impuso límite. Pero actuó con

cordura y disciplina cuando fue remplazado y

bloqueado; cuando el Cisen se propuso, más que la

modernización de las tareas de seguridad nacional, el

remplazo político y generacional de la policía

política en México. Sin embargo, a lo largo de los

siguientes 25 años, el Cisen no pudo igualar la

eficacia del pasado que se proponía superar y

cancelar.





No estoy del todo seguro que con su muerte se pierda

en su totalidad la memoria que él poseía de esas

facetas políticas y criminales de la represión en

México. En nuestra historia reciente ha resultado más

fácil matar, desaparecer y cremar a perseguidos

políticos que desaparecer documentos militares y

policiacos. Es seguro que el informe que leyó

recientemente ante el Senado de la República a

propósito de la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco

no haya sido el único documento que tuviera archivado.





El resguardo de esa posible documentación debemos

considerarlo como un hecho lógico. Era necesario

conservar una memoria de documentación a lo largo de

muchos periodos. Primero en las represiones de los

gobiernos de Miguel Alemán y de Adolfo Ruiz Cortines

contra los henriquistas. Luego en la represión de

ferrocarrileros y de médicos. Más tarde en la

represión y masacre del 2 de octubre de 1968. Después

en la barbarie desplegada por la Brigada Blanca

durante la década de los 70. Posteriormente, durante

la penetración del narcotráfico en las esferas

políticas de México y en la ruptura y cancelación de

la Policía Federal de Seguridad.



Una vez creado el Cisen, su reacción discreta,

ponderada, institucional, le valió su permanencia en

el sistema como un elemento útil en nuevos planos

políticos: en Caminos y Puentes Federales y en el

gobierno del estado de Veracruz. Su retorno a la

Secretaría de Gobernación con Carlos Salinas de

Gortari ocurrió en un periodo fuertemente marcado por

un hecho inusitado: el bloqueo a la secretaría misma

por parte del entonces regente del Distrito Federal,

Manuel Camacho Solís, y del asesor presidencial, José

Córdoba Montoya. Tales bloqueos en el campo del

quehacer político y de seguridad nacional no podían

pasar desapercibidos a un individuo como él, conocedor

de lo que tales cambios y bloqueos significaban como

concepción general del Estado. Nueva información y

nuevos análisis habrá sabido resguardar y aclarar para

mejores o, al menos, futuros tiempos.



Además, no le era fácil aceptar que el secuestro de

que fue objeto se originara en un circuito de

delincuentes puros; que delincuentes comunes lo

secuestraran en el estacionamiento de un restorán a

plena luz del día, sin preocuparse de imponderables

policiacos en avenidas como Miguel Angel de Quevedo,

Pacífico, División del Norte y calzada de Tlalpan.

Quizás no bastaban para explicar el secuestro los

posibles enlaces de su chofer habitual.



Creo que la documentación del México que él

protagonizó llegará, tarde o temprano, a ser

accesible. Pero no tenemos la certidumbre ahora por

una razón que ya he mencionado antes: porque en México

los secretos de Estado son considerados patrimonio

personal. No hay entre nosotros una conciencia

institucional en el ejercicio del poder. La corrupción

se encubre al igual que gran parte de la toma cupular

de decisiones económicas, políticas o militares. Los

mexicanos debemos comprender que las tareas de

gobierno, en todos niveles, no pueden ser vistas como

patrimonio personal de nadie; deben registrarse como

memoria institucional y no como dádiva personal.



A lo largo de cinco décadas ha sido imposible

descubrir a cabalidad los motivos irrazonables de la

masacre de henriquistas, de la masacre de Tlatelolco,

de asesinatos de centenares de perredistas, de las

masacres de Aguas Blancas, de Acteal o de El Boque,

porque en nuestro sistema político se confunde la

tarea del gobernante con una especie de privilegio

privado que él puede ejercer en cualquier

circunstancia y momento. Las tareas públicas y el

poder no son patrimonio personal. No puede estar la

memoria histórica, institucional, de México, a merced

del capricho, buena disposición, valentía o

generosidad privada. ¿Por qué aceptamos que las tareas

de seguridad nacional permanezcan supeditadas a los

intereses de los grupos de poder en turno? Deben estar

clara e institucionalmente delimitadas para servir al

país, para que los secretos de Estado dejen de ser

patrimonio personal y sean patrimonio de la nación.



MIERCOLES 1o. DE NOVIEMBRE DE 2000

¤ Sorprendió el discurso de Miguel Alemán





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Homenajean veracruzanos a Gutiérrez Barrios, su

leyenda



¤ "Luchó contra fuerzas oscuras", expresó el

gobernador estatal



¤ La clase política local elogió la trayectoria del ex

funcionario



Mireya Cuellar, enviada, Veracruz, Ver., 31 de octubre

¤ Cuando los veracruzanos lo conocieron en 1986, su

vida de militar y policía político formaba parte del

pasado, así que se dispusieron a ser gobernados por

una leyenda. "Don Fernando, Don Fer, Don viejo...". Se

refieren siempre a él en tono reverencial. Atento pero

distante, temido y respetado, logró que le trataran

casi siempre como a un mito.



Ellos conocieron el otro rostro de Fernándo Gutiérrez

Barrios, el que nada tuvo que ver con la leyenda negra

del México de los setenta. En campaña por la

gubernatura, siempre de guayabera blanca y paliacate

rojo al cuello, nadie lo identificaba con el capitán

que a los 27 años dejó el Ejército ?al que nunca

volvió? para incorporarse al gobierno alemanista.

Aunque todos conocían su historia.



Por eso algunos se preguntaron a cuenta de qué el

gobernador Miguel Alemán hizo alusión a la lucha que

el ex secretario de Gobernación dio en otros tiempos

"ante fuerzas oscuras... intereses minoritarios que

atentaban contra el de las mayorías", y a sus

expresiones de confianza en que se callarán "las voces

que desean apagar su memoria y que no tuvieron valor

de enfrentarlo en vida". En el Recinto de la Reforma

?un edificio cercano al zócalo, donde Juárez se

refugio con la República a cuestas? algunas miradas

interrogantes se cruzaron. Era el homenaje-despedida

que la clase política local le ofreció a la última de

sus "figuras" nacionales, con toda la familia y amigos

en primera fila.



Las guardias de honor



La despedida de los jarochos se había concebido como

un acto popular, pero el lugar se llenó con políticos

y familiares, así que las vallas traídas originalmente

para organizar una fila que desembocaría frente al

féretro sirvieron para contener a curiosos y señoras

de las colonias que deseaban montar también una

guardia de honor. Al final, cuando se habían ido la

familia, los políticos y la mayoría de quienes

esperaron infructuosamente desde la mañana el arribo

del cuerpo, se permitió la entrada a los pocos que

esperaban.



Con toda sobriedad, un vendedor de volovanes, una

señora que se había trasladado hasta el lugar junto

con el alcalde perredista de Alto Lucero, un agente de

tránsito y más de un periodista ?de riguroso luto?

hicieron la guardia con el mismo rictus de congoja que

Dante Delgado Rannauro y la familia que aquí sigue

siendo priísta. El dirigente de Convergencia por la

Democracia fue el único ex gobernador que se apareció

por el lugar. Nadie vio a Patricio Chirinos o a

Agustín Acosta Lagunes.



Tampoco llegaron las multitudes. "No hubo tiempo para

convocar a la gente", se quejó Luis Antonio Pérez

Fraga, quien fue el coordinador de la campaña a

senador de Gutiérrez Barrios y estuvo últimamente muy

cerca del ex gobernador. El que acompañó a la familia

Gutiérrez Morales hasta este puerto fue Juan Cristóbal

Salinas Occelli, el hijo del ex presidente Carlos

Salinas. Su solidaridad era especialmente para su

compañero de banca en la universidad, Luis Eduardo

Lara Gutiérrez, nieto de Don Fernando y a quien

correspondió hacer la apología del abuelo a nombre de

la familia.



Pero los pocos curiosos que tuvieron paciencia para

esperar a que entraran y salieran quienes iban de

traje y corbata oscuros o de guayabera blanca ?fue el

luto oficial del evento? también guardaron aliento

para gritar "¡Fernando! ¡Fernando!" cuando el féretro

de caoba fue puesto en la carroza y se inició el

recorrido al crematorio, en las afueras de la ciudad.

Algunas señoras priístas mostraban el rostro

enrojecido, recordaban que Gutiérrez Barrios era "un

verdadero caballero".



La buena fama de Gutiérrez Barrios en Veracruz y lo

ocurrido en torno a él durante los últimos meses fue

el tema de las conversaciones durante las más de dos

horas que duró la cremación. El Pollo Pérez Fraga

recordó que durante dos semanas, en el transcurso de

la campaña al Senado, el ex gobernador sufrió de un

herpes producido por el estrés. Ordenó a todos guardar

silencio sobre su mal y continuó con la campaña. Las

heridas a la altura del estómago y parte del pecho

fueron los únicos indicios de que algo andaba mal.

Pero se hizo algunos estudios médicos y no se

encontraron elementos para preocuparse. "Por eso su

muerte nos sorprendió a todos".



Y es cierto. Cuando la mañana del lunes los

veracruzanos empezaron a enterarse por la radio que

había muerto Gutiérrez Barrios, los comentarios eran

de incredulidad. La noticia corrió de boca en boca.



Los detalles del deceso los ofreció el propio Pérez

Fraga: el jueves de la semana pasada había cumplido 73

años y la familia no pudo celebrar ese día, así que se

programó una reunión para el domingo. Ya con todos sus

hijos en casa, dijo que sentía dificultades para

respirar. Lo llevaron a Médica Sur y un examen reveló

que tenía cinco coronarias obstruidas. Fue intervenido

esa misma tarde. La operación para instalarle cuatro

puentes duró cuatro horas y a las once de la noche el

médico informó a su familia que todo estaba bien; sin

embargo, media hora más tarde tuvo que ser llevado

nuevamente al quirófano. Desde las cinco de la mañana

del lunes ya no tuvo signos vitales. Y cuatro horas

después fue declarado muerto.



En la sala de espera del crematorio La Luz, uno de sus

ex colaboradores narró cómo Gutiérrez Barrios "se ganó

el respeto" de ciertas organizaciones sociales.

Rememoró que una tarde de diciembre de 1986, cuando

acababa de tomar posesión como gobernador, militantes

de la Unión de Colonos e Inquilinos Solicitantes de

Vivienda llegaron hasta el palacio de gobierno,

cerraron la calle y empezaron a gritar consignas. No

sólo demandaban vivienda, sino que coreaban

"¡represor!, ¡represor!", al tiempo que golpeaban la

puerta de palacio. El escándalo llegó hasta los oídos

del gobernador, que dejó su despacho y sin escolta se

encaminó hasta los manifestantes y los encaró. Estos

permanecieron mudos mientras el gobernador escogía una

comisión para que subiera a su oficina a hablar. Al

resto le ordenó que abriera la calle para que pudieran

circular los vehículos. Nadie chistó.



Las historias de cómo mantuvo un halo de misterio y

respeto en torno a su persona van y vienen. Gobernó

con mano firme pero siempre bien cubierta con guante

blanco, fue la frase recurrente. Su trato atento, el

copete siempre bien peinado, su discreción... Los

últimos días dedicaba algunas horas a redactar textos

sobre el pasado. No precisamente unas memorias, pero

sí "algunos apuntes".



Pero cómo era Gutiérrez Barrios. "Mira ?comenta uno de

los ex colaboradores?, si alguien le hubiera ido a

tirar la basura frente al palacio de gobierno, como se

lo hizo hace algunos meses el alcalde de Jalapa al

gobernador Miguel Alemán, a ese alguien ya lo habría

atropellado algún taxi que ostentara un pegote con las

siglas del PRD."



Ese también era Fernando Gutiérrez Barrios.





=====

Angel Rafael Martinez Alarcón

Telefono móvil 34. 658-225.618

Madrid, España.

Ave. Revolución 264 B. C.P 91000

Xalapa de Enríquez, Veracruz. México

Tel (00-52) 28-15-99-30



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