domingo, 7 de noviembre de 2010

El Cura de Ars y el Cura de Dolores

El Cura de Ars y el Cura de Dolores



Por: Ángel Rafael Martínez Alarcón



Este 2010 fue designado Año Sacerdotal por el papa Benedicto XVI, recordando el 150 aniversario del tránsito al Cielo del cura del Ars, san Juan Bautista María Vianney (1786-1859), patrono de los sacerdotes.



En nuestra nación, este mismo año tiene una doble conmemoración cívica: en septiembre estaremos celebrando 200 años del inicio de la guerra por la independencia, por un sacerdote, don Miguel Hidalgo y Costilla (1753-1811), cura párroco en Dolores, intendencia de Guanajuato.



Hijos del siglo XVIII, Hidalgo y Vianney dijeron «sí» a Dios en el ministerio sacerdotal y nunca siquiera soñaron pasar a los anales de la historia. Antes bien, se esforzaron por vivir intensamente las promesas del Evangelio de Jesucristo. Ambos nacieron un 8 de mayo, aunque en diferente año.

Juan Bautista María Vianney sólo se limitó a ejercer su sacerdocio; seguramente nunca imaginó que siglos después habría de ser tomado como ejemplo para sus hermanos sacerdotes ni mucho menos que sería canonizado por el papa Pío XI.



Miguel Hidalgo y Costilla, inquieto sacerdote del Bajío, se comprometió en mejorar los niveles de vida de los pobladores de sus distintas parroquias donde sirvió como sacerdote. Tampoco imaginó que su lucha por la independencia de la Nueva España lo llevaría encabezar una revolución y pasar a la historia como «el Padre de la Patria».



Una de las principales virtudes del cura de Dolores fue, sin duda, su alta capacidad intelectual. Su trayectoria se inició como alumno del Colegio de San Francisco Xavier, en Valladolid (hoy Morelia). Luego pasó al colegio de San Nicolás de la misma ciudad. El 19 de septiembre de 1778, fue ordenado sacerdote. Sus primeras actividades sacerdotales estuvieron encaminadas al servicio educativo del colegio de San Nicolás; desde docente y tesorero hasta rector. Durante este periodo de su vida, tuvo la oportunidad de doctorarse en Teología por la Universidad de México. Mientras, el cura de Ars no destacó en lo intelectual. Dicen sus biógrafos que fue muy limitada esta capacidad, lo cual puso en juego su propia ordenación sacerdotal. Las virtudes sacerdotales del cura de Ars son lo que lo llevó a los altares.



Inició una rebelión en contra del rey José Napoleón en 1810, pero sólo 9 meses estuvo al frente de la lucha en contra el orden virreinal. Fue detenido y procesado por el Tribunal del Santo Oficio. Vivió su ministerio sacerdotal con toda humildad en un pequeño pueblo llamado Ars, al cual llegó el 9 de febrero de 1818 y de donde nunca más salió. Ahí murió en 1859.



En el presente año, seguiremos reflexionado en cada unos de sus aportes; uno en terreno de la fe y otro en la lucha por la independencia de su nación. Hidalgo logró que más de un centenar de sacerdotes siguieran los pasos en los 11 años que duro la guerra de independencia. San Juan Bautista María Vianney es modelo de miles de sacerdotes hasta el día de hoy. Un mismo ministerio de amor a los demás y de seguimiento a nuestro Señor Jesucristo, con finales distintos.



http://www.arquidiocesisdexalapa.com/component/content/article/947

Tags:

0 Responses to “El Cura de Ars y el Cura de Dolores”

Publicar un comentario

X SIMPOSIUM XALAPA EN EL MARCO DEL 700 ANIVERSARIO DE SU FUNDACIÓN COMO NUCLEO POBLACIONAL.

Subscribe

Donec sed odio dui. Duis mollis, est non commodo luctus, nisi erat porttitor ligula, eget lacinia odio. Duis mollis

© 2015 Ángel Rafael MARTINEZ ALARCÓN. Todos los derechos reservados.
Designed by SpicyTricks